‘Pásele, joven’, título del homenaje bailable a Mario Moreno ‘Cantinflas’ en el centenario de su nacimiento se llevó a cabo el vienes 12 de agosto en el Lunario del Auditorio Nacional con la orquesta de Pepe Arévalo y sus mulatos.
El grupo Chéjere fue el encargado de iniciar la noche, intérprete de sones jarochos en su mayoría, el público se encontraba tibio y tímido para ocupar la pista de baile, a pesar de los esfuerzos de la agrupación.
La ambientación del’escenario del Lunario fue una carpa simulada con tela iluminada que albergaba algunas fotografías de Cantinflas, esa fue, quizá, la única referencia al homenajeado, ‘Polito’ y más tarde llamado Cantinflas, nacido en las carpas de entretenimiento de inicios de siglo en México.
Chéjere animó hacia el final de su ejecución al público para dar paso a Pepe Arévalo y sus mulatos, legendaria orquesta que no dio concesión a los asistentes, grupo heterogéneo de personas: jóvenes y adultos; ‘vamos a recordar al ‘Mimo de México’, vamos a darle un gran aplauso a Cantinflas, por todo lo bonito que hizo y por lo que lo recordamos’, dijo la vocalista de la orquesta de Arévalo.
‘Que nadie sepa mi sufrir’, ‘Pedro Navajas’, ‘Qué bello’, ‘Oye Salomé, perdónalo’, fueron algunas de las piezas con las que el público sacó brillo a la pista de baile, situada enfrente del escenario.
Desde la primera pieza musical pocas personas abandonaron el baile, siguieron hasta el final de la velada, a las 11:30 de la noche.
No hubo ninguna celebridad presente, aunque la vocalista anunció la presencia del sobrino de Mario Moreno, Enrique Moreno.
Pepe Arévalo, en los teclados y al frente del sonido de la orquesta, se mostró complacido con los pasos de baile de jóvenes y adultos que se dieron cita al encuentro que formó parte de las actividades oficiales de celebración del natalicio de Cantinflas.
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