
Más allá de intentar ganarse a un grupo étnico, lo desconcertante es cómo lo hizo Trump, al asegurar en Michigan que los negros, víctimas de la pobreza y el desempleo, no tenían nada que perder.
‘(Los negros) están viviendo en la pobreza. Sus escuelas no son buenas. No tienen trabajo… ¿Qué demonios tienen que perder?’, se preguntó el candidato del Grand Old Party ante una audiencia mayoritariamente blanca.
Desde mediados del pasado siglo el electorado afroamericano tiende a votar por los demócratas, y según recientes sondeos, apenas el uno por ciento de la comunidad negra votaría por Trump en las presidenciales de noviembre próximo.








