Ricardo Carvalho se fue ayer del hotel de concentración de la selección portuguesa sin dar explicaciones a nadie. Desapareció, después del entrenamiento, con el coche de Fabio Coentrão. Tras discutir con Paulo Bento, el técnico, salió por una puerta lateral del hotel de Óbidos, donde se concentra habitualmente el equipo, cerca de Praia del Rei, a unos 100 kilómetros de Lisboa, y se marchó sin autorización. Así lo comunicó la propia federación al mediodía.
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"Han herido mi dignidad"










