
El sacerdote José Luis Sánchez, cuyo secuestro provocó fuertes disturbios en el municipio mexicano de Catemaco, Veracruz, fue encontrado con vida, aunque con »notables huellas de tortura».
Sus captores lo abandonaron luego de que pobladores, en su mayoría indígenas, quemaran el palacio de gobierno de la localidad de Catemaco, el Registro Civil con todos los documentos y una patrulla policial.
También se reportaron saqueos a negocios comerciales en esa localidad veracruzana.
Las informaciones desde el lugar no indican las razones por las que el sacerdote fue secuestrado.
Más de 26 mil personas permanecen en paradero desconocido en México.









