Published On: Vie, Jul 10th, 2020

Guatemala: Sistema público de salud en completa agonía por Covid-19

Guatemala.- Pacientes que esperan en el área de bancas por una cama hasta cuatro días y reconversión de servicios ante el aumento diario de casos de la Covid-19, muestran hoy en Guatemala a un sistema público de salud en completa agonía.

La crítica situación que atraviesan hospitales generales como el Rossevelt quedó nuevamente al desnudo en una supervisión de la Procuraduría de los Derechos Humanos (PDH), institución que mantiene constantes alertas al Gobierno para evitar el colapso de la débil infraestructura del sector.

Zulma Calderón, defensora de la Salud de la PDH, indicó ayer que el Roosevelt sigue innovando y ampliando espacios para la atención de pacientes con la Covid-19 con la apertura de momento de cinco módulos.

Calderón explicó que en su visita encontraron un total de 12 pacientes en el área de bancas en espera de que se desocuparan camas en los servicios, una situación que se repite en otros hospitales de la red nacional.

Algunos estuvieron en promedio entre dos y cuatro días en ese proceso y se sienten sumamente agradecidos porque la atención es distinta a la que reciben en el área de camas, argumentó.

La funcionaria precisó que el centro capitalino únicamente está ingresando a pacientes moderados y dependientes de oxígeno.

En tanto, la Procuradora Adjunta, Claudia Maselli, destacó las buenas prácticas adoptadas por el Roosevelt en función de la protección del personal médico, el manejo de cadáveres y el diseño de tomas de aire portátiles para enfermos con necesidades de oxígeno.

El domingo pasado, la PDH alertó sobre la crítica situación en el hospital también capitalino San Juan de Dios, donde la falta de personal médico y de espacio afectan la atención de los pacientes.

La calamidad de la red pública con la actual pandemia saca a la luz carencias históricas en atención primaria de salud, más allá de evidentes fallas ahora en la ejecución presupuestaria, a pesar de contar con millonarios recursos aprobados, y la carencia de una hoja de ruta para controlar la Covid-19 a casi cuatro meses de confinamiento, como señalan analistas.

Estadísticas oficiales desnudan la realidad de contar con menos de una cama y un médico por cada mil habitantes con una población en pleno crecimiento.

Si en condiciones normales, los hospitales públicos permanecen saturados, no es de extrañar que la Covid-19 ponga en jaque un sistema necesitado de oxígeno.

Ayer, en el cuarto taller de Presupuesto Abierto 2021, la ministra de Salud Amelia Flores admitió el colapso de los servicios y citó como prioridades de su cartera la ampliación de la infraestructura, con énfasis en el nivel primario de atención, el más olvidado de todos, en particular, en las áreas rurales y más pobres.

En los planes, dijo, el Gobierno prevé al menos la construcción de cinco hospitales, pero habrá que ver si las buenas intenciones no se quedan por el camino como otras tantas veces.

Guatemala registra hasta hoy 26 mil 658 casos positivos de la Covid-19 y mil 92 muertos con pronósticos de pico epidémico para mediados de agosto.

Con tantos truenos en el sistema hospitalario, el presidente anunció el regreso a la ‘nueva normalidad’, bajo el supuesto de que solo hay dos caminos, ‘o les da o se salvan’, una encrucijada que sonó a sálvese quien pueda.