Gobernadores de Jalisco, Colima, Guerrero, Tlaxcala, Durango y San Luis Potosí, del gubernamental Partido Revolucionario Institucional, y de Querétaro, por Acción Nacional, respaldaron la aprobación de la Ley de Seguridad Interior.
Al reunirse con los senadores que dictaminarán dicha Ley, los mandatarios coincidieron en que sin las Fuerzas Armadas se corre un grave riesgo en la seguridad nacional, pues las corporaciones policiales estatales y municipales están rebasadas ante el crimen organizado.
El gobernador de Colima, José Ignacio Peralta, afirmó que es necesaria una Ley de Seguridad Interior considerando el crecimiento de los índices delictivos.
La Ley ofrece certeza y coordinación entre autoridades civiles y militares. No militarizaría al país sino establecer coordinación entre los tres órdenes de gobierno, afirmó.
‘Hoy en día con la presencia de los grupos de la delincuencia organizada se ha rebasado lo que en el pasado era un tema de autoridades civiles y se pasa a un tema de seguridad interior, porque en el pasado el asunto de la droga era de paso y ahora se consume en el país’, dijo, a su vez, el gobernador de Durango, José Rosas.
Héctor Astudillo, jefe de la administración de Guerrero, manifestó que las acciones del crimen organizado colocan al país, y especialmente al estado, en una circunstancia de riesgo para la seguridad nacional.
La Ley de Seguridad Interior fue aprobada por la Cámara de Diputados, pero recibe críticas de organizaciones sociales, defensoras de derechos humanos e incluso internacionales que consideran deja espacios para violaciones a la Constitución mexicana y a las garantías civiles.









