Luego de sufrir un severo accidente en la filmación de la cinta 300, Gerard Butler se hizo dependiente de ciertas sustancias, consciente de su problema, el actor ingresó a un centro de rehabilitación.
Por su propia cuenta, Butler se integró a la clínica Betty Ford para superar de una vez por todas su problema con las drogas, así lo indicó el portal web de TMZ.
Hace algunas semanas, Gerard confesó que no podía despegarse de la botella y que su alcoholismo casi terminaba con su vida pero ahora se dice un hombre sobrio gracias a su primera rehabilitación.
De acuerdo con el portal de noticias, Butler agravó su problema con los calmantes luego de sufrir un accidente el año pasado mientras surfeaba para la escena de una película.
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