Tomó más de dos años dar forma a un libro en el que escritores, novelistas, poetas y ensayistas mexicanos manifiestan sus gustos y pasión por el cine. Editado por Conaculta y Cineteca Nacional, Función privada: Los escritores y sus películas significa un acercamiento al cine a partir de vivencias, recuerdos, sensaciones y caprichos de autores como Carmen Boullosa, Guillermo Samperio, Álvaro Uribe, Cristina Rivera Garza, Guillermo Fadanelli y Alberto Ruy Sánchez, entre muchos otros. Son 28 plumas las que, a título personal, ahondan sobre películas favoritas y entrañables.
La publicación da cuenta de piezas clave de la cinematografía mundial como Cantando bajo la lluvia, Sunset Boulevard, 2001: Odisea del espacio 2001 Blade Runner; y también de títulos de menor peso en la historia fílmica pero aun así capaces de haber ejercido influencia, como Querelle, El espejo o La aventura del Poseidón.
En sus textos «muchos relatan la atmósfera de las épocas en que contactaron las películas», dice que Georgina Hernández. Y en esos escritos también se cuelan otros temas inherentes al cine, como la propia Cineteca Nacional. «Por ejemplo, Alberto Ruy Sánchez hace mucha referencia a que él estuvo en los años setenta empezando a investigar en la antigua Cineteca. Es de los iniciadores de la Cineteca de allá de Tlalpan».
La compiladora y editora de Función privada aclara que hubo otros nombres que no pudieron figurar en la lista final de colaboradores, como Rafael Pérez Gay, Antonio Malpica y Jorge Volpi. «Juan Villoro no pudo. A él lo conozco y ya había hecho otras publicaciones que le había pedido. Pero estaba en Princeton y me dijo: ‘no puedo porque tengo muchísimo trabajo’».
Función privada: Los escritores y sus películas destaca también por su cuidadoso diseño e impresión. Gracias al trabajo del Taller de Comunicación Gráfica, el libro goza de una presentación muy visual, en la que se hace referencia al cine no sólo mediante palabras. Por ejemplo, en el caso de Hernán Bravo Varela, «él mismo bajó las imágenes de internet y propuso la secuencia que acompaña a su texto. De esa manera se rompió con una forma monótona de presentar los textos».
En total 211 páginas conforman este volumen, cuyo tiraje fue de mil ejemplares. Se acompaña de apostillas literarias, que bien pueden ser citas tomadas de escritos sobre cine o fragmentos de diálogos de algunas películas no referidas en los textos del libro.
Por otra parte, Georgina Hernández adelanta que tiene pensado un proyecto similar sobre los músicos y sus bandas sonoras preferidas. «Con los músicos que he hablado están muy entusiasmados. Se podría hablar hasta de efectos especiales y de muchas cosas. Que hablen de la música y cómo incide dramáticamente en la película».
El libro estaría contemplando nuevamente autores de distintos contextos y generaciones: «Músicos sinfónicos, experimentales, directores de orquesta, del jazz, roqueros y hasta pop. Una Julieta Venegas o Natalia Lafourcade hasta el director de la Orquesta Filarmónica de la Ciudad de México, José Areán; y también ejecutantes, instrumentistas como Horacio Franco».
Función privada: Los escritores y sus películas se encuentra a disposición del público en la red de las Librerías Educal, la librería Rosario Castellanos del FCE y la Cineteca Nacional.










