Al momento de su muerte, Amy Winehouse tenía una fortuna valorada en 2 millones de libras esterlinas (unos 3 millones 241 mil dólares), pero algunos comienzan a preguntarse qué pasó con todo el dinero que alguna vez tuvo en sus cuentas la cantante británica.
En 2008 debutó en la lista de ricos del Sunday Times con bienes estimados en 10 millones de libras (16 millones 200 mil dólares), lo que le permitió ubicarse en la posición número 10.
Sin embargo, según indica el Daily Mail, para el año siguiente su fortuna había descendido a la mitad.
En enero de 2009 se comentó que había pedido a su padre Mitch que cuidara sus bienes.
Se cree que su estilo de vida lleno de excesos fue uno de los factores para que en tres años perdiera 8 millones de libras, pero hasta ahora no se sabe exactamente cómo fueron gastados sus recursos en tan poco tiempo.
Por lo pronto Hollywood también la recuerda y algunos productores insisten en llevar su historia a la pantalla grande.
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