Published On: Mar, Abr 15th, 2014

Extremistas iraquíes amenazan con inundar alrededores de Fallujah

IRAQI FREEDOMBagdad. Asediados por la ofensiva gubernamental en Al-Anbar, grupos armados islamistas que dominan zonas de Ramadi amenazaron nuevamente hoy con utilizar el agua de la represa de Fallujah como arma para frenar el empuje de tropas regulares.

Milicianos del llamado Estado Islámico de irak y el Levante (EIIL), ligados a la red Al-Qaeda, reiteraron su intención de abrir las compuertas del principal embalse de Fallujah para inundar los poblados que le rodean, además de afectar el suministro de agua hacia el centro y sur del país.

La amenaza siguió a fieros enfrentamientos armados este lunes en bastiones de los terroristas en Ramadi, capital de la demarcación de Al-Anbar, y en áreas de Fallujah, donde el Ejército lanza bombardeos indiscriminados contra zonas residenciales, con saldo de decenas de civiles muertos y desplazados.

Fuerzas de seguridad, policías y el Ejército iraquíes con apoyo de tribus armadas y la aviación llevaron a cabo hoy una amplia ofensiva para capturar o aniquilar a elementos del EIIL en el desierto de Al-Anbar cerca de Al-Ratba y a lo largo de la carretera internacional en la zona fronteriza con Siria.

Pese a los ataques con armamento de grueso calibre, helicópteros y otros arsenales, los irregulares controlan la represa situada en Nuaimiya, unos cinco kilómetros al sur de Fallujah y que se surte del río Éufrates.

Según voceros del EIIL, no vacilarán en liberar las aguas de esa presa para hacer retroceder a las tropas de las áreas bajo dominio del gobierno, una amenaza ya hecha el pasado viernes cuando arreciaron los bombardeos en regiones de Al-Anbar bajo control islamista desde diciembre de 2013.

Entonces, el Ejército desalojó un campamento de protesta antigubernamental en Ramadi bajo el argumento de que servía de cuartel para el liderazgo de Al-Qaeda, lo cual desató la violencia y la ocupación de parte de la ciudad, ahora bajo toque de queda y con las redes de comunicación cortadas.

Desde hace semana, los extremistas cerraron ocho de las 10 compuertas de la presa para reducir los niveles de agua del río Éufrates y perjudicar así a las provincias meridionales de Irak, pero la actual amenaza ocurre a menos de 20 días de las elecciones parlamentarias del 30 de abril.

El Ejército iraquí, apoyado por milicianos pertenecientes a tribus sunnitas (Consejo Sahwa o Despertar), ha intensificado las acciones en zonas del oeste del país presionado por críticas de diputados y otros círculos políticos, además de la población afectada por escasez de agua.

«Usar el agua como un arma en un combate para mantener sedienta a la gente es un crimen atroz», comentó un asesor gubernamental en el Ministerio de Recursos Hidráulicos, al advertir que «cerrar la presa y dañar el agua del Éufrates tendrá severas consecuencias».

Las autoridades iraquíes, que acusan a Arabia Saudita y Catar de armar y financiar a las bandas terroristas aquí, temen que los islamistas avancen hacia Bagdad, de ahí que las Fuerzas Armadas realizan vuelos de vigilancia para bombardear posiciones del EIIL cerca del estratégico embalse.

El enviado de la ONU para Irak, Nicolay Mladenov, afirmó el mes pasado que alrededor de 400 mil iraquíes se han visto forzados a abandonar sus hogares este año como consecuencia del recrudecimiento de la violencia en Al-Anbar.