Este viernes 17 de enero, a las 17 horas, en los pasillos de la planta alta de la Casa de la Cultura de la ciudad de Puebla, será inaugurada la exposición «Origen, memoria y destino», homenaje al pintor poblano Rafael Bonilla. Esta exposición se realiza gracias a la propuesta de Retribución Social de la beneficiaria 2013 del Programa de Estímulo a la Creación y Desarrollo Artístico de Puebla, María Esther Gutiérrez Bonilla, con el apoyo del municipio de Tetela de Ocampo.
La exposición integra 26 pinturas y 3 esculturas del pintor poblano, quien siguió la ruta estética que le marcó su propio oficio; su libertad creativa y la maestría que adquirió en el manejo de diversas técnicas, lo integró a una generación de pintores mexicanos que ocupan un lugar importante dentro del variado mosaico de tendencias surgidas en la década de los años sesenta del siglo XX.
Rafael Bonilla Cortés con una prolífica producción, múltiples reconocimientos, diversas exposiciones en México y en el extranjero, nació el 22 de marzo de 1924 en Cuautempan, Puebla. Egresado de la academia de San Carlos y considerado uno de los talentos más prometedores, tuvo su primera exposición individual en 1963 en la Galería José María Velasco (D. F.).
La prodigiosa vitalidad de colores con la que sorprendió, fue adjudicada a sus raíces nahuas. La presencia de reminiscencias originarias y la marginación en la que viven las etnias de la Sierra Norte de Puebla se aprecian en gran parte de su obra pictórica y escultórica. Asimismo, el desenfado con el que incorporaba elementos naturales, reutilizaba desechos industriales y transformaba objetos cotidianos, imprimió en la firma de Bonilla una autenticidad innata por la que fue reconocido.
Considerado por la crítica como un incansable buscador de valores estéticos, Rafael Bonilla tampoco se sometió a las expresiones políticas de la época. A pesar de ello, se consolidó como un valor de la pintura mexicana, sobresaliendo en el campo de la acuarela, técnica de la que fue activo promotor y a la que legó diversos aportes.
Bonilla se retiró de la pintura tras padecer una enfermedad que le afectó la movilidad de su brazo derecho. Tras un año de fundar la Asociación Civil que hoy lleva su nombre, el 7 de marzo del 2011 falleció. La exposición permanece expuesta hasta el 9 de febrero de 2014. Entrada libre.








