
Washington.- Paul Manafort, exjefe de campaña del presidente estadounidense, Donald Trump, llegó a un acuerdo para cooperar con la investigación sobre las elecciones de 2016 y se declaró culpable de dos cargos de conspiración.
Según manifestó la jueza Amy Berman, el excolaborador del mandatario dijo que cooperará ‘plena y verazmente’ con la pesquisa del fiscal especial Robert Mueller, quien indaga sobre una presunta interferencia electoral rusa y una supuesta complicidad con la campaña del republicano.
Manafort se declaró culpable de un cargo de conspiración contra Estados Unidos y otro de conspiración para obstruir la justicia mediante la manipulación de testigos, y acordó renunciar a varias propiedades y cuentas bancarias, incluida su propiedad en la Torre Trump de Nueva York.
Este pacto con los fiscales le permite al exjefe de campaña evitar un segundo juicio federal en Washington DC después de ser declarado culpable de ocho cargos de fraude fiscal y bancario por un jurado en Virginia el mes pasado.
Con este trato, Manafort se convierte en el último miembro del círculo íntimo de Trump en cooperar con la investigación que ha marcado su presidencia, contra la cual el jefe de Estado se pronuncia con frecuencia y la califica de cacería de brujas.
A decir del diario USA Today, esta noticia sugiere que los investigadores, que han presentado cargos contra cuatro asesores de Trump y dos grupos de Rusia, todavía tienen otros objetivos en la mira.
La declaración de culpabilidad de Manafort se produce tras los arreglos que el equipo de Mueller ya tenía con Michael Flynn, exconsejero de seguridad nacional de Trump, y Richard Gates, exsocio de Manafort y quien testificó en su contra en el juicio en Virginia.
Por su parte, Michael Cohen, antiguo abogado personal del jefe de la Casa Blanca, involucró al presidente en una violación de financiamiento de campaña durante su propia audiencia de declaración de culpabilidad ante un tribunal federal de Nueva York en agosto.
Luego del testimonio de Cohen, el gobernante arremetió contra el letrado al tiempo que elogió a Manafort, quien hasta ahora no había accedido a cooperar con la pesquisa sobre los comicios.
Trump dijo sentirse ‘muy mal’ por su exjefe de campaña y ‘su maravillosa familia’, y criticó que se tomara ‘un caso tributario de hace 12 años, entre otras cosas’ para aplicar ‘una presión tremenda sobre él’.








