
El exgobernador del norteño Estado de Sonora, Guillermo Padrés, enfrenta cargos por lavar 8,8 millones de dólares y hoy comparte celda con su hijo en el penal del Altiplano, donde estuvo recluido Joaquín »El Chapo» Guzmán.
La Procuraduría General de la República (PGR) informó haber acatado una segunda orden de aprehensión contra Padrés; esta vez le imputan delincuencia organizada y operaciones con recursos de procedencia ilícita.
El mandamiento judicial fue concedido por el Juzgado Cuarto de distrito con sede en Toluca, Estado de México, y en esta causa penal está la orden cumplimentada contra de uno de los hijos del exmandatario sonorense.
De acuerdo con información dada a conocer por el subprocurador de Investigación Especializada en Delitos Federales, Gilberto Higera, el detenido desvió más de 200 millones de pesos de programas de beneficio escolar.
La administración de Padres otorgaba contratos a empresas con participación de su familia, y una vez que el dinero se encontraba en las cuentas de estas compañías, los recursos eran transferidos a cuentas personales.
Padrés debe comparecer ante un juez, mientras las autoridades continúan la búsqueda del gobernador con licencia de Veracruz, Javier Duarte, prófugo de la justicia y acusado de cargos similares por corrupción.








