México. Los precios de las gasolinas mexicanas registran un nuevo incremento, habitual el primer sábado de cada mes, cuando ese combustible permanece sin perspectiva inmediata de disminuir sus costos.
En el sexto gasolinazo de este año, el litro de Magna aumentará 11 centavos y llegará a 12,77 pesos -0,96 dólares-; el de Premium se incrementará en nueve centavos y costará 13,45 pesos -1,01 dólares-; al igual que el diésel, que se ubicará en 13,28 pesos -un dólar.
Se trata del aumento número 55 desde enero de 2010, cuando se tomó esa medida por el Gobierno para eliminar gradualmente el subsidio del carburante.
Esta semana medios locales de prensa reprodujeron datos de la compañía Bloomberg según los cuales el país tiene uno de los precios más bajos de gasolina a nivel internacional.
Desde 2009 el costo del carburante en México ha subido 66,1 por ciento, pero se ubica en el lugar 52 entre 61 naciones, es decir, es una de las más baratas del mundo, señaló el diario El Financiero.
A pesar de esas cifras, el combustible es una constante preocupación para los consumidores, que mensualmente lidian con los gasolinazos, aplicados a partir del precio de importación y ajustes determinados por la Secretaria de Hacienda.
Con la reforma energética aprobada el pasado año, que abre la posibilidad de la participación privada en esa industria, el Ejecutivo prometió una disminución en los montos a pagar por la electricidad y el gas.
Sin embargo, la gasolina no está contemplada en esa reducción, pues de acuerdo con Lourdes Melgar, subsecretaria de Hidrocarburos de la Secretaría de Energía, económica y ecológicamente eso no es posible.
De acuerdo con las autoridades del ramo, ello está relacionado con que la tecnología requerida para la extracción de hidrocarburos no es la misma necesaria para llevar a cabo la elaboración de la gasolina.








