Guadalajara, Jal.- Dentro de la Cátedra Hugo Gutiérrez Vega, en el marco de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, se presentó el libro Historia errática y hundimiento del mundo. Con Heidegger. Contra Heidegger, ante los miembros del III Seminario Internacional de Crítica de Arte que dio por concluidas sus actividades el jueves 4 de diciembre en el Museo Raúl Anguiano, con la participación de su autor, Jorge Juanes y en representación del Conaculta, Mireya Vega, subdirectora de la Colección Periodismo Cultural.
El título es una coedición de Libros Magenta y del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, publicado a finales de 2013 y está integrado por 10 apartados, donde aborda aspectos tan humanos y sensibles, así como de los seres que a través de sus palabras, de sus textos, desfilan en esta magistral obra de 555 páginas que también incluyen un aparato bibliográfico que da muestra de la profunda investigación realizada por su autor para presentarnos, de manera puntual, crítica y prácticamente exhaustiva, la visión y pensamiento del filósofo alemán reconocido como ‘El filósofo del siglo XX'», mencionó Mireya Vega en su participación.
Por su parte, Jorge Juanes señaló que «se trata de un libro complejo, porque Heidegger es complejo. Es casi indescifrable. Él no es cortés, pero -en este libro- yo trato de serlo.» Respecto a las personas, dijo que «se tiene miedo cuando un individuo social está tan determinado por el sistema del que forma parte que se identifica su destino con el destino del sistema y cuando empieza a resquebrajarse, el individuo también se derrumba».
En su reflexión, consideró que «el mundo de la banalidad, de la noticia, es un mundo seudoconcreto, vacío, es un mundo de simulacro y trivialidad. Lo que hace el pensador es aislarse y ponerse como pensador para sí mismo, en la experiencia del pensar, que no se da en lo cotidiano, es ahí que poniéndose cara a cara con el mundo del pensar, que es posible que se dé esa experiencia del pensador que es reducible, fue así que en su momento Heidegger se va a la selva negra a tener esa experiencia del pensar.
“El pensador se debe a la comunidad como destino común. Heidegger nos replantea el estar como identidad comunitaria», apuntó el autor, quien agregó que «con el pensamiento de crítica se cuestiona uno quién soy y hacia dónde voy. La razón se sabe legisladora del mundo», agregó.
Al exponer algunos comentarios de Heidegger, Juanes citó que «el inglés no sirve para pensar, sirve para los negocios», y señaló que “Él encontró en Alemania una figura decisiva que es el poeta de la poesía, la poesía se reconoce a sí misma a partir del poeta», ante lo cual habló del escritor alemán Hölderlin, quien escribe los pensamientos de la locura.
«Heidegger siente que la palabra ‘ser’ está demasiado ligada a la metafísica y la modifica hasta tachar la palabra ‘ser’. Y ese tache es el hilo conductor. La cruz que representa cielo, tierra, mortales y divinos. En medio hay un Dios del cual no sabemos nada y quizá aparezca y podrá sacarnos de la catastrófica situación en la que se encuentra el mundo.
“Ya no se puede pensar en Dios y en lo sagrado igual que se pensaba antes de la modernidad. Hablo de la modernidad pensada desde la tecnociencia, o ciencia de la técnica, donde estamos todos teniendo en cuenta el desarrollo que ha alcanzado la cibernética.»
En su libro, aborda textos que escribe Heidegger sobre Nietzsche, lo que sucede en Alemania. El señor de la Tierra o del superhombre. El eterno retorno es una experiencia mística donde dice que él se iba a caminar y duda de los pensadores que analizan en su casa, sentados: Me llega la experiencia».
Por último, Juanes declaró que «este libro es una autobiografía intelectual. Aquí están todos los cursos que he dado», incluso reconoció que es parte de su legado y «la vida es muy corta y con el paso de los años te das cuenta que has perdido mucho tiempo. Estoy convencido que la cultura iberoamericana, destacando a Portugal y Brasil, es una de las más ricas y propositivas que hay en el mundo.
Estamos perdiendo nuestras señales de identidad cultural, estamos norteamericanizandonos y perdiendo de vista la cultura a la que pertenecemos. Yo hubiera contribuido en reconocernos sin exclusión, porque todas las culturas proponen, hay una dimensión siniestra y una libertaria, podemos compartir esta segunda, geopolíticamente hablando, pero ya no lo voy a hacer, ya no tengo tiempo», concluyó el autor de Historia errática y hundimiento del mundo. Con Heidegger. Contra Heidegger.









