
LOS MANDOS DEBEN DE PONER EL EJEMPLO EN LA EJECUCION DEL SERVICIO
Lo que hacen las personas fuera del orden y del margen de la ley, causando molestias a la comunidad, tienen que ser sancionadas con un castigo que se llama infracción, pero quien aplica ese castigo, es un servidor público de cualquier dependencia, por lo que este empleado debe tener amplio criterio, y conocer a la perfección el perfil de su actuación, y no solo cometer abuso de autoridad, pero sobre todo, debe saber escuchar con juicio y raciocinio al que supuestamente es el infractor, así como el motivo por lo que cometió la falta.
Constantemente se observa el mal perfil del cumplimiento de los elementos de seguridad pública, como es el de los policías y de los agentes de transito en la actuación de su deber, ya que en muchas ocasiones este perfil carece de sensibilidad, comprensión y veracidad en la imposición del castigo que se va a aplicar, además de la falta de criterio para valorar la gravedad de la incorrección que cometió el infractor.
En el vulgo existe un refrán que dice: “No tiene culpa el indio, sino quien lo hace compadre”, con esto nos referimos a que todo elemento de seguridad pública y de cualquier jerarquía, que no usa un buen criterio para aplicar la ley, demuestra que esta trabajando sin conocimiento de causa, y la culpa de esta actuación es de los mandos, por no capacitar a los elementos en la materia de civilidad y educación, para aprender a escuchar al infractor y no solo capacitarlos en como colocar las esposas para inmovilizarlos y saber golpear con el famoso tolete.
Los elementos de la policía en sus frecuentes intervenciones, con las personas que cometen faltas al buen comportamiento, al respeto y en general a todos los dispositivos de seguridad publica, deben demostrar que están ampliamente capacitados para ejercer tal actividad que es de vital importancia para someter al orden a todo delincuente. Pero no en todos los casos se requiere que este proceder sea exageradamente estricto.
En reiteradas ocasiones hemos señalado que la eficiencia y educación en el servicio de los elementos de seguridad pública y transito, depende mucho de la educación y cultura para tratar a todas las personas, pues no se debe olvidar que como trates te tratarán.
Todos estos juicios que señalamos, competen al perfil del comportamiento de los policías y de los agentes viales, sin pasar por alto que los titulares de la policía preventiva y de tránsito son los directamente responsables de lo bueno o malo con que actúen, pues esta comprobado que el servicio de vigilancia policiaca y vial ejecutado con capacidad, conocimientos y responsabilidad, permitirá que exista seguridad y tranquilidad para toda la comunidad, porque todas las contingencias que existen en materia de transito, son debido a que los titulares que han sido designado.








