
LOS GRAFFITEROS PINTAN POR DIVERSION, MALDAD O REBELDIA
En la vida hay cosas y hechos que causan molestia y enojo a las personas, y van en contra de quienes ejecutan acciones incorrectas, como es el caso de los graffiteros, hombres y mujeres de cualquier edad y posición social, quienes se dedican a destruir las fachadas o paredes de casas, comercios y en ocasiones hasta automóviles, pintándoles garabatos que según ellos son obras de ornato y expresión de lo que quieren decir o señalar. En algunas ocasiones lo realizan por alegría, en otras por maldad o rebeldía, consecuencia de los tantos problemas sociales y de trabajo que existen en la actualidad, pero para ellos es un escape interior esta forma de actuar.
Pero a cuantos amigos lectores, no les ha pasado por su mente esa tonadita que dice “Si tu padre fue pintor y heredaste los pinceles, píntale las nachas a tu madre, pero no pintes las paredes”, algo que aunque suena vulgar, pero cuando toca en carne propia, hace que se pierda el estilo, porque a quien le va a parecer que afecten tus propiedades, pues tanto el hogar, negocio o vehículo se adquiere con sacrificios y se trata de mantener en buen estado de conservación, proporcionándole un buen mantenimiento, no obstante lo costoso que puede llegar a ser.
Pero afortunadamente la tecnología de las pinturas, ha creado un nuevo producto que no permite queden definitivamente plasmados estos graffitis, y lavándolos se caen, así como también se sabe que en Puebla se han creado espacios para que estos pinturrajeadores, plasmen su técnica, porque cabe reconocer que algunos de ellos son verdaderos artistas y manejan diversos estilos, lo que no se vale es que paguen justos por pecadores, ya que reiteramos, a nadie le gusta ser molestado en sus propiedades.
Ojala y en las escuelas, como en el hogar se les inculque a los hijos que deben respetar la propiedad ajena, que desde pequeños se les imbuya en la mente aquel juicio que nos legara Benito Juárez, “El Respeto al Derecho Ajeno, es la Paz”, pues a consecuencia de la perdida de valores morales, comenzando por la falta de obediencia a los padres y maestros, acato a los preceptos legales y a la carencia de civilidad, estamos viviendo una época difícil.
Estos actos negativos que se deben acabar, porque nadie es culpable de nuestras frustraciones, maldades o rebeldías, si queremos vivir en una ciudad tranquila y bella como siempre lo fue Puebla, todos debemos ser participativos, tanto autoridades como ciudadanos, debemos mantener y conservar nuestro entorno dignamente hermoso.
No se debe de pasar por alto que la Autoridad Municipal es la responsable directa de ejercer una estricta y eficaz vigilancia, para evitar las irregularidades ocasionadas por estos jóvenes graffiteros.








