Desarrollo, bienestar y salud para todos los mexicanos en 2015 y los años por venir, fue el mensaje que mandó hoy el Presidente de la República, Enrique Peña Nieto, al conmemorar el Centenario de la Ley Agraria de 1915, evento que se desarrolló un día después de la fecha, el 6 de enero, debido a la entrevista sostenida ayer con el presidente de Estados Unidos, Barack Obama.
En el World Trade Center de Veracruz y ante más de ocho mil delegados campesinos de toda la República; de funcionarios del Gabinete, dirigentes del PRI, gobernadores y legisladores y otros invitados, el Jefe de la Nación advirtió “que de toda la sociedad depende la construcción del país que todos queremos”. Eso sí, destacó, el empeño del Gobierno Federal es asegurar el beneficio de las familias mexicanas.
Pasadas las 12:00 horas, Enrique Peña Nieto arribó al magno escenario donde fue recibido con bandas de música, porras, reconocimientos y saludos del pueblo campesino, al que dio gracias por el respaldo manifiesto y celebró el enorme optimismo de los que se levantan muy temprano a trabajar para asegurar el alimento de las familias mexicanas, que es la libertad fundamental ante el derecho a la alimentación.
Luego dijo que en la actualidad se trata de incentivar la producción en el campo mexicano, no de subsidiarlo. Y puso como ejemplo los más de 18 mil millones de pesos destinados este año con esa finalidad, a los programas productivos.
Peña Nieto, quien develó una placa alusiva con motivo del Centenario, destacó también, como algo muy importante de lo hecho en sus 25 meses de Gobierno, a favor de los productores del agro, es la solidaridad manifestada en el Programa de Comercialización y Desarrollo de Mercados, que comprende 12 mil millones de pesos, lo cual significa 50 por ciento más a lo otorgado el año pasado.
Otros beneficios que derivan de las Reformas Estructurales realizadas en los dos primeros años de su mandato, explicó, se empiezan a completar en el que inicia con el no cobro del servicio telefónico de larga distancia, el fin a los “gasolinazos”, que tanto daño hicieron a la población, y a la reducción de las tarifas eléctricas.
Con estos hechos, se demuestra que el Gobierno de la República tiene muy claro el rumbo y que, entre otros de sus empeños, radica en mejorar la producción nacional de fertilizantes, con la finalidad de que mejoren los costos de producción del campo mexicano.
Asimismo, en financiamiento, era fundamental para asegurar crédito barato a los productores, hasta del 6.5 por ciento, para las mujeres del agro; de igual forma, se actuó con el seguro agropecuario y con acciones para dar certeza jurídica a los propietarios de la tierra, incluso a los que dejan México y viven en los Estados Unidos.
Relevancia importante, dio el Presidente Enrique Peña Nieto, al apoyo otorgado a los programas de vivienda para el campo, los cuales comprenden más de 91 mil acciones, a través de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU).
Frente a la multitud rural, el Presidente de la República enfatizó que las Reformas Estructurales se materialicen y que, día a día, se noten los beneficios para la población mexicana, a la que deseó, en el año que inicia y los que siguen, salud y prosperidad, desarrollo y bienestar para todos los mexicanos.
Al igual que llegó al World Trade Center, el Presidente de la República tardó varios minutos en salir, ante las expresiones de entusiasmo y solidaridad a su Gobierno, por parte de los campesinos cenecistas.
Además del Presidente Peña Nieto, los oradores en el acto fueron: el gobernador de Veracruz, César Duarte de Ochoa, el titular de SEDATU, Jorge Carlos Ramírez Marín, y el senador por Nayarit, Manuel Cota Jiménez, presidente de la Confederación Nacional Campesina, principal organizadora de las celebraciones de la Primera Ley Agraria de 1915.









