México.-El presidente Enrique Peña Nieto aseguró hoy que el gobierno federal colaborará con el nuevo gobernador de Guerrero para restaurar la seguridad y el desarrollo de ese estado mexicano.
Durante la clausura de un foro de la Conferencia Permanente de Congresos Locales, el mandatario se refirió a la situación en Guerrero, donde la víspera el gobernador Ángel Aguirre renunció por los sucesos violentos ocurridos el 26 de septiembre pasado en el municipio de Iguala.
En esa ocasión seis personas fueron asesinadas, otra veintena heridas y 43 estudiantes de la escuela normal rural de Ayotzinapa están desaparecidos desde entonces, pese a los esfuerzos gubernamentales por encontrarlos.
Peña Nieto apuntó que una vez que el Congreso de ese estado designe al sucesor de Aguirre, como lo mandatan sus propias leyes, el gobierno federal estará colaborando institucionalmente con la nueva administración «para restaurar el orden y el desarrollo social en todo el estado de Guerrero».
Enfatizó que corresponderá al Congreso del estado designar al gobernador interino de esa entidad. «Desde aquí yo quiero decir que el Gobierno de la República respaldará institucionalmente a la persona que definan los diputados locales como titular del ejecutivo estatal».
«Nuestro reto común es redoblar esfuerzos para acelerar el desarrollo y asegurar que el estado de derecho impere en todo el territorio nacional; que la ley se cumpla y se aplique sin distinción ni privilegios en todos los estados y en todas las comunidades de México», sentenció.
A 28 días de la desaparición de los normalistas, versiones de prensa aseguran que fueron entregados por la policía de los municipios de Iguala y Cocula a sicarios del grupo criminal Guerreros Unidos.
Esas propias versiones afirman que los estudiantes fueron ultimados y enterrados en fosas clandestinas, donde varios de los cuerpos fueron quemados.
Peritos argentinos trabajan con los restos encontrados en varias fosas en la zona, para determinar si corresponden con los jóvenes desaparecidos. Pruebas anteriores realizadas por forenses del estado de Guerrero arrojaron resultados negativos, según afirmó entonces el ahora exgobernador Aguirre.










