Los cuerpos sin vida de tres miembros del Partido de la Revolución Democrática (PRD) en el Estado de Guerrero fueron encontrados hoy en la carretera federal México-Acapulco, tramo Mezcala-Iguala.
La Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) dijo que ellos son parte de los ocho activistas reportados como desaparecidos en Iguala el pasado 30 de mayo.
Arturo Hernández, Félix Rafael Gandera y Ángel Román Ramírez fueron hallados, vendados y con huellas de torturas, entre el punto conocido como rancho del cura y Xalitla, según testimonios del dirigente perredista David Molina.
La dirigencia nacional del PRD condenó los asesinatos en Guerrero y demandó a la Procuraduría General de la República asumir las pesquisas para dar con los responsables de los crímenes.
Los dirigentes del PRD Jesús Zambrano y Alejandro Sánchez expresaron en un comunicado que «son hechos que afectan la convivencia social, golpean terriblemente el ámbito familiar y generan zozobra en esa región del norte del estado de Guerrero».
Por su parte, el gobernador de Guerrero, el perredista Ángel Aguirre, lamentó los hechos y dio instrucciones para dar con los responsables del homicidio múltiple.
Los ocho miembros de la Unión Popular de Iguala desaparecieron tras una protesta en esa región por el uso de fertilizantes.









