Incidentes en los comicios intermedios impidieron la instalación o funcionamiento de 603 casillas en los estados de Oaxaca, Guerrero y Chiapas, considerados hoy por medios de prensa algo sin precedentes desde 1991.
Las mesas receptoras del voto sin instalar ascendieron a 183, en su mayoría en Oaxaca y Guerrero, mientras que en 420 se suspendió la votación, en este último caso casi todas en el primero de los estados mencionados y en el de Chiapas.
De ese total, solo no se instalaron tres en Hidalgo y una en la capital de Chihuahua, así como fueron suspendidas durante la votación 10 en Baja California Sur, dos en Michoacán, cuatro en Tabasco y dos en Veracruz.
Durante la jornada electoral del domingo último se registraron 145 casos de violencia y 254 robos o destrucción de la documentación y materiales electorales.
Los consejeros y funcionarios electorales afirmaron que esta situación no es atribuible al Instituto Nacional Electoral (INE).
Representantes de los partidos políticos ante el INE denunciaron durante toda la jornada violaciones graves en diversos estados, además de los citados, como Durango, Puebla, Michoacán e Hidalgo, reseña hoy el diario La Jornada, uno de los de mayor circulación en el país.
Las elecciones federales anteriores (2012), solo dejaron sin instalar dos mesas receptoras del voto y en 2009, en los comicios intermedios, no funcionaron 41; hace nueve años, en las presidenciales de 2006, fueron 11.
En Oaxaca y Guerrero tuvieron lugar manifestaciones y acciones de boicot contra las elecciones, con la presencia de sectores magisteriales y sociales, incluidos familiares de los 43 estudiantes de la escuela normal de Ayotzinapa, cuya desaparición forzada ocurrió hace más de ocho meses.
Este proceso electoral instaló en el país más de 140 mil casillas.
El próximo miércoles estarán disponibles los resultados oficiales de la renovación de la Cámara baja del Congreso de la Unión, responsabilidad del INE.
Mientras, del escrutinio en las elecciones para cargos de gobernador, presidentes municipales y otros a nivel de estados están encargadas las autoridades electorales de esos territorios.









