
Empresarios y organismos privados de México y Estados Unidos se unieron contra la decisión de Donald Trump de castigar con una sobretasa arancelaria las exportaciones mexicanas en represalia por el tema migratorio.
Paralelamente a las negociaciones que realizan en Washington los secretarios de Relaciones Exteriores de México y de Estado de Estados Unidos sobre ese mismo asunto, representantes del sector privado de ambos países acordaron formar una alianza para abordar los desafíos migratorios en la frontera’.
No obstante, advirtieron que el Tratado México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) no podrá ratificarse en los congresos de las tres naciones ‘sin eliminar primero la amenaza arancelaria’ a la que ha echado mano el presidente Trump.
Carlos Salazar Lomelín, presidente del Consejo Coordinador Empresarial de México (CCE), confirmó la firma de ese acuerdo en Washington con Thomas J. Donohue, presidente de la Cámara de Comercio de los Estados Unidos (US Chamber of Commerce) y dijo que así está recogido en un comunicado conjunto entre ambas instituciones.
José Gerardo Tajonar Castro y Armando Ortega, presidentes de la Asociación Nacional de Importadores y Exportadores de la República Mexicana y de la Cámara de Comercio del Canadá, calificaron como ‘previsible’ el resultado negativo de la primera reunión entre Marcelo Ebrard y Mike Pompeo en Washington.
Consideraron que aunque continúen hoy las negociaciones, el presidente Trump aplicará el lunes el arancel progresivo del 5 por ciento a los productos nacionales que compra Estados Unidos porque el tiempo juega en contra de México.
La eliminación de dicho arancel, afirmó Ortega, correrá a cargo de legisladores y el sector privado de Estados Unidos más que de México. Opinó que hay dos vías por las que se puede echar abajo el arancel: una es política y legislativa para contrarrestar el argumento de seguridad nacional enarbolado por Trump, y la otra jurídica que implica tramitar un amparo ante los juzgados contra la decisión arbitraria y desproporcionada del mandatario vecino.
Sobre la reunión de Ebrard y Pompeo, consideró que se trató de un ‘primer round’ donde ninguna de las partes ganó porque fue ‘un round de estudio’ donde los contrincantes sólo se evaluaron y no hicieron nada.
El encuentro, dijo a su vez Tajonar, fue muy parecido a lo que nos esperábamos, y es muy difícil que el gobierno de Estados Unidos ceda y si sólo se abordó el tema migratorio y no el de los aranceles fue por presiones del país vecino.
Sobre la alianza empresarial acordada, la Cámara de Comercio de los Estados Unidos y el Consejo Coordinador Empresarial de México expresaron en un comunicado conjunto que con el apoyo de sus compañías asociadas ambos organismos se comprometen a ayudar a los gobiernos mexicano y estadounidense a diseñar soluciones que mitiguen la escalada de la crisis migratoria.
Sostuvieron que la imposición de aranceles no ataca las causas fundamentales de la migración y pone en peligro los intereses económicos de ambas naciones, y recomendaron que sus gobiernos trabajen con las comunidades empresariales y sus contrapartes de Guatemala, El Salvador y Honduras, para resolver la crisis.









