Tras el reciente descarrilamiento de un vagón del Tren Maya en Izamal, Yucatán, el dirigente del Movimiento Antorchista en Puebla, Juan Manuel Celis Aguirre, calificó la obra como “una construcción costosa, mal hecha y sin beneficios reales para la gente del sureste mexicano”.
El líder antorchista recordó que, en menos de dos años, el proyecto acumula cinco accidentes: fallas de energía en Tixkokob y Candelaria, un descarrilamiento en Quintana Roo, un incendio en Felipe Carrillo Puerto y ahora el percance en Yucatán. “Es una obra que se inaugura y se descompone”, apuntó.
El presupuesto inicial, calculado en 150 mil millones de pesos, terminó cercano a los 500 mil millones, además de que la Auditoría Superior de la Federación detectó posibles daños al erario por más de 785 millones. A esto se suma el impacto ambiental: la tala de más de 3.4 millones de árboles y la afectación de cenotes y selvas.
Celis Aguirre subrayó que el tren tampoco cumple con su promesa de desarrollo económico para la región: apenas 6 de cada 100 usuarios son turistas extranjeros, y los trabajadores locales no lo usan por lo caro de los boletos. “El pueblo sigue sin luz en sus casas, sin médicos en sus clínicas y sin empleos dignos, mientras el gobierno presume una obra que no resuelve nada”, criticó.
Finalmente, aseguró que el Tren Maya ejemplifica la incapacidad de Morena para atender los problemas nacionales y llamó a la organización popular: “Lo que México necesita es un gobierno verdaderamente popular, capaz de atacar la pobreza de raíz y transformar la economía en beneficio de la mayoría”.









