Las mujeres campesinas tienen una alta capacidad de trabajo, de sentido de responsabilidad y honestidad; de cumplimiento de sus obligaciones familiares, de administración y dirección de proyectos productivos, pero estas cualidades no han sido valoradas en su justa dimensión, indicó la senadora Mely Romero Celis.
Al dar inicio las «Jornadas de Capacitación de Programas Federales para las Mujeres Rurales» —en el Auditorio Emiliano Zapata de la Confederación Nacional Campesina— la legisladora por Colima, quien además es secretaria de Acción Femenil de esta organización, señaló la necesidad de intensificar la capacitación como herramienta fundamental para alcanzar un mejor nivel de vida de las familias campesinas.
En la medida en que las mujeres se incorporen al desarrollo de proyectos productivos, apuntó, será posible desaparecer el espectro del hambre y malnutrición en el medio rural y de contribuir a los esfuerzos porque el país alcance su soberanía y seguridad en alimentos.
Funcionarios de las secretarías de Agricultura, de Desarrollo Agrario, de Sedeso y del Instituto Nacional de las Mujeres, puntualizaron que es hora de que las mujeres participen más activamente en labores de dirección de programas encaminados al mejoramiento de las condiciones de vida de las familias rurales y en proyectos de inversión, de producción y productividad.
De algunos años para acá, las mujeres han optado por organizarse y en todos los ámbitos hay avances, tanto en aspectos económicos, académicos y sociales. Ya representan una fuerza laboral importante que hay que tomar en cuenta. Sin embargo, actualmente no hay una gobernadora y solamente el 10 por ciento de mujeres ocupan puestos de legisladoras y presidentas municipales.
Aún así, dijo el director general de Inmujeres, Oscar Fernando Niño Romero, actualmente casi el 60 por ciento de los municipios del país tiene algún organismo especializado para apoyo a las mujeres. De un total de 2,445 municipios del país, alrededor de 1,300 cuentan con este servicio, pero es necesaria una mayor promoción para incorporar al resto en programas de organización laboral, dijo.
El ingeniero Javier Flores Macías, asesor técnico de la Dirección General de Zonas Tropicales de Sagarpa, dijo que la región sur-sureste está catalogada como la más rica del país y al mismo tiempo es la región más desaprovechada en materia agrícola y ganadera. Ahora existen más de 70 programas gubernamentales que son considerados como oportunidades para la participación de las mujeres.
Si reflexionamos en que el 80 por ciento de agua dulce está en el sur-sureste; que el 75 por ciento de la energía eléctrica proviene de esas fuentes de agua, donde existen las presas de más capacidad de almacenamiento para la generación de electricidad, y si pensamos que más de un tercio de la porcicultura y de la avicultura, provienen de esa parte del país, seguramente el potencial productivo es de grandes dimensiones.
De acuerdo con estudios académicos y oficiales de investigación, añadió, tenemos en Agricultura una gama de opciones de cultivos de importancia económica, no sólo para sustituir plantaciones de café y caña de azúcar de baja productividad, sino que representan oportunidades de empleo e ingreso en las zonas tropicales. Entonces, hay que buscar opciones de reconversión agrícola y ganadera.
En estos casos se encuentran el cacao, higuerilla, hule, macadamia, mango, mangostán, palmas de aceite y coco, chicozapote chiclero, ramón (árbol forrajero) estevia (endulzante natural de gran calidad) limón persa, café en viveros, pimienta, piña, vainilla, entre otros, donde puede entrar la fuerza de las mujeres en acciones productivas, de comercialización e industrialización.
En materia pecuaria, esas zonas tropicales guardan un potencial de producción de forrajes y cereales de gran capacidad que, en pocos años, podrá convertirse en el granero del país y también en cuanto a desarrollo ganadero. «Es posible levantar dos cosechas de granos al año», expresó. La senadora acotó que, en todos estos programas de impulso local y regional, se está considerando una participación destacada de las féminas, que son capaces de cumplir con derechos y obligaciones en igualdad de condiciones que los hombres.
La senadora explicó que, como resultado de varios años de sequía en prácticamente todo el país, los ganaderos del centro-norte vendieron o exportaron sus animales y las zonas tropicales no fueron la excepción. Las zonas del trópico «fueron vaciadas» de cabezas de ganado para su engorda en otras áreas y ahora se enfrenta el problema de la escasez de carne y leche. En la recría de especies ganaderas y en el cuidado de su alimentación, las mujeres rurales pueden jugar un papel muy importante.
Finalmente anunció que en breve la Sagarpa emprenderá un programa masivo de capacitación a distancia, con el cual se espera penetrar hasta las zonas más apartadas del país.









