Published On: mar, May 1st, 2018

El reto para mí como documentalista es buscar el lenguaje, estilo y temas propios: Nicolás Echevarría

Como una obsesión que se ha mantenido por muchos años, así define el director, documentalista, artista plástico, productor, fotógrafo, músico y guionista, Nicolás Echevarría, el proyecto sobre Manuel Lozada, el Tigre de Álica que aún no realiza. “Es un personaje del siglo XIX, un bandido que resultó ser el primer agrarista en la historia de este país y que es de mi tierra. Es nayarita, en una época donde todavía no era Nayarit porque Jalisco y Nayarit eran un solo estado, un tema que me ha interesado durante muchos años”.

 “Manuel Lozada –agrega– ha sido muy poco explorado en México a nivel cinematográfico; es de mediados del siglo XIX, originalmente era un bandido pero en realidad estaba luchando por recuperar las tierras de los indígenas que habían sido expropiadas por unos liberales, entonces se convirtió en aliado de Maximiliano de Habsburgo y él es realmente el responsable de la creación del estado libre y soberano de Nayarit porque Jalisco no pudo controlar ese territorio”.

Nicolás Echevarría nació en Tepic, Nayarit, recientemente recibió el Premio Nacional de Artes y Literatura 2017 en el campo de las Bellas Artes. Realizó estudios de arquitectura en Guadalajara y música en el Conservatorio Nacional de Música, en donde formó parte del grupo Quanta, con Mario Lavista.

En esa época, señala, atravesó por una crisis de vocación para descubrir, estando en Nueva York, su verdadera pasión profesional: el cine. Ahí estudió en el Milenium Film Workshop y animación en la School of Visual Arts. “El cine fue como una especie de epifanía porque logré conjuntar todo aquello que había aprendido como arquitecto, como músico, como pintor y aplicarlo directamente en el cine; soy un melómano por haber estudiado música en el Conservatorio y, haber estudiado composición me ayudó a conocer de estructuras, de instrumentos, de estilos musicales y también como arquitecto un sentido del espacio y de la escenografía que me ha servido muchísimo”.

Nicolás Echevarría hace un repaso por los temas que le han apasionado como documentalista, el central: los indígenas. “El mundo indígena, hablo de los huicholes, de los coras fue para mí un mundo muy familiar; me acostumbré a verlos en la plaza vendiendo sus artesanías pero curiosamente también era un mundo muy lejano; estaban muy cerca de Tepic pero en la sierra y era muy difícil el acceso; estando en Nueva York realmente descubrí el mundo de los coras y huicholes y decidí regresar a mi tierra a hacer mi primer documental que se llamó Judea Semana Santa entre los coras”.

El director y documentalista ha sido miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte del Fonca; recibió las becas Guggenheim y Rockefeller Foundation. Ganó el Premio Ariel de Plata, máximo reconocimiento que otorga la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas por el cortometraje Teshuinada. Sus producciones han sido ganadoras de otros premios nacionales e internacionales como Makhila d’Or, en el Festival de Cine de Biarritz, así como el premio a Mejor Película en la Muestra de Cine de Guadalajara.

Es autor de producciones como María Sabina, mujer espíritu; Poetas campesinos; Niño Fidencio; El taumaturgo de Espinazo; Cabeza de Vaca; y Eco en la montaña, por mencionar algunas. Ha trabajado guiones con escritores como Guillermo Sheridan, Juan Villoro, Vicente Leñero y Flavio González Mello. En 1988 desarrolló, en colaboración con Octavio Paz, Sor Juana Inés de la Cruz o las trampas de la fe. Siempre ha sentido fascinación por el mundo ritual de los coras, huicholoes, popolocas y tarahumaras.

Con una trayectoria de más de 40 años, Nicolás Echevarría apunta sobre la evolución del documental, “creo que la transformación más interesante es convertir al cine documental en un lenguaje propio de los cineastas, como les decimos, documentalistas de autor, el cambio del cine a la digitalización también fue muy importante. Creo que eso cambió mucho el lenguaje cinematográfico. Ahora todos somos cineastas y todos podemos dedicarnos a hacer documentales hasta con un teléfono celular, no sé qué va a pasar con todo ese material. El reto para mí como documentalista es buscar el lenguaje, estilo y temas propios.

Dentro del Ciclo de Conferencias Magistrales Encuentro con los Premios Nacionales, Nicolás Echevarría dictará su ponencia Rito, religión y éxtasis, en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes este miércoles 2 de mayo a las 19:00 horas. Entrada libre.