Mareos, náuseas y desfallecimientos. Ese es el día a día de Mercedes de Grado desde que le diagnosticaron sensibilidad química múltiple. La combustión de los coches, el jabón, un perfume, el tinte para el pelo o la lejía son un riesgo inasumible para ella, por eso su casa solía ser un «territorio seguro» donde no entran la mayoría de los productos químicos.
Tomada de:
"El reciclaje de bombillas me está haciendo la vida imposible"









