Convencido de que los jóvenes tienen la oportunidad de acceder, a través de Internet, a mundos que sólo la música puede crear, el pianista franco-chipriota Cyprien Katsaris define cada una de sus presentaciones como un recorrido por estados de ánimo y de espiritualidad positivos, cuyo impacto puede perdurar incluso después de concluido el recital.
En entrevista vía telefónica desde París, Francia, el intérprete detalló el contenido de las dos presentaciones que tendrá en México el próximo 7 de octubre en la Sala Principal del Palacio de Bellas Artes y el 11 de ese mismo mes, en el Teatro Juárez de la ciudad de Guanajuato, durante el 41 Festival Internacional Cervantino (FIC).
Con algunas variantes, cada recital incluirá transcripciones hechas por él mismo, de selecciones de las óperas como La traviata, Aída e i lombardi alla prima cruciata, de Giuseppe Verdi; Lonhengrin y Tristán e Isolda, de Richard Wagner, así como la Romanza del concierto número 1 y el Larghetto del concierto número 2, de Federico Chopin; y el concierto número 2, de Franz Liszt.
«Cada concierto debe ser una experiencia profunda para el espectador, intento ‘tocar’ su alma con la selección de obras. En esta visita a México iniciaré cada concierto con una improvisación, algo que mis colegas pianistas no acostumbran hacer, pero para mí es una forma adecuada de iniciar un recorrido por diversos estados de ánimo, por emociones que sólo la música puede provocar, sin ningún efecto secundario negativo; lo hago pues considero que atravesamos por momentos de mucho desconcierto.
«El recurso tecnológico de Internet es una herramienta maravillosa, pues permite a los jóvenes encontrar a compositores de todas las épocas de la historia de la música, sean de concierto o no, con los cuales establecer profundos vínculos reflexivos, el problema es que están expuestos a muchas influencias; pero la música es mucho más potente que cualquier otro estímulo, incluso que las drogas, así que como músico asumo el compromiso, al igual que cualquier otro artista del mundo, de invitarlos a descubrir en las obras de concierto una emotividad y fuerza únicas, sin efectos secundarios ni consecuencias nocivas».
Cyprien Katsaris es considerado uno de los mejores en el mundo. Su interés central es la interpretación de las obras de Giusepe Verdi, Richard Wagner pero sobre todo de Franz Liszt; además cree que en la libertad de las partituras y en la imaginación del pianista al tocar, lo cual demuestra con las transcripciones de las obras de los compositores mencionados.
Sobre la relación que tiene el instrumento, la ejemplificó ejecutando pasajes de sus obras favoritas, entre las cuales se encuentran piezas de Carlos Chávez y José Rolón, entre muchos otros, pues considera que sus obras son honestas y fueron creadas con el corazón.
«Tengo una relación muy antigua con México. Mi madre decía que cuando yo tenía seis meses ella me hizo escuchar la canción de La raspa, la cual yo intentaba cantar, y ella nunca mentía; así ese fue mi primer contacto con la música de ese país. Muchos años después he tenido la suerte de conocer y ser amigo de Rafael Tovar y de Teresa y de Sergio Vela, con quienes he compartido el gusto por la música, gracias a ellos he podido tocar y grabar obras de compositores mexicanos.
«Quiero resaltar la importancia que tiene la música para mí y la experiencia de tocar en los teatros frente a un público, en ocasiones tan perceptivo como el de México; mis conciertos son más una experiencia emocional, el encuentro con la imaginación que crean las obras clásicas, cuya selección se hace a partir de su contenido, no tanto por haber sido escritas en un periodo en particular. Estoy seguro de que, por ejemplo, Ludwig van Beethoven hacía algo parecido durante el trabajo de composición de una obra».
Durante la charla, el pianista incluyó algunas breves ejecuciones, con las cuales ejemplificó las referencias hechas para ilustrar sus ideas, algo que tomó forma por momentos de un espontáneo y casi privado recital, con lo cual constató la admiración que siente por la música y por México, pues desde luego incluyó pasajes de obras de los autores mencionados.
«La música de concierto es considerada clásica porque está hecha con el alma, como hacen los autores mexicanos, así que es muy importante para mí lograr que los espectadores y en particular los jóvenes tengan esta misma experiencia al asistir a un recital o incluso ver alguna obra por Internet, un recurso que nos ofrece a los intérpretes esa posibilidad.
«Es una emoción enorme pensar que un joven puede verme tocar o escuchar alguna de mis grabaciones en cualquier parte del mundo, por eso cada presentación es especial, única y dedicada, como he dicho, a tocar el alma de los espectadores, en ese momento o después, esa es la maravilla de la música».









