El gobierno de la república refuerza su trabajo para combatir a los fraudulentos productos milagro
Con acciones de protección contra riesgos sanitarios, el gobierno de la República refrenda su compromiso con la legalidad, la salud y la economía de los mexicanos: Eduardo Sánchez

Aunque aun hay mucho trabajo para erradicar a los comerciantes que lucran con la salud de los mexicanos vendiendo productos milagro, empleando para ello a los medios electrónicos de comunicación masiva, ayer durante una conferencia de prensa en la que el Comisionado Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios, Mikel Andoni Arriola Peñalosa, informó los resultados de la Estrategia del Gobierno de la República en Vigilancia Sanitaria, el Vocero del Gobierno de la República Eduardo Sánchez Hernández, se manifestó para decir que a partir de la instrucción del Presidente Enrique Peña Nieto de reforzar la vigilancia del mercado de la salud, se han incrementado los decomisos de medicamentos ilegales y de “productos milagro”.
Enfatizó que los productos que prometen aliviar enfermedades sin sustento científico alguno, la venta de productos adulterados como el alcohol y el tabaco, o los medicamentos que se producen sin controles mínimos de calidad, son un grave riesgo para la salud de la población.
Subrayó que el Gobierno de la República, a través de la Secretaría de Salud, y por conducto de la Comisión Federal para la Protección Contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) ha fortalecido sus mecanismos de vigilancia para combatir estas prácticas.
Indicó que en la presente Administración, el aseguramiento de los productos ilegales ha crecido cuatro veces; las multas por publicidad engañosa se han incrementado 360 por ciento, y los anuncios suspendidos por engañar al público han pasado de dos mil 400 a casi nueve mil.
“Por primera vez, se combate la producción y distribución de dispositivos médicos irregulares que han resultado en el decomiso de casi dos millones de productos”, agregó.
“Con estas acciones, el Gobierno de la República refrenda su compromiso con la legalidad, la salud y la economía de los mexicanos”, dijo, y aseveró que a la par de la estricta vigilancia que lleva a cabo esta Comisión, “México ha demostrado que ampliar la oferta de medicamentos formales es la mejor herramienta para combatir la ilegalidad y beneficiar al ciudadano”.
Añadió que el año pasado se concedieron más de 23 mil nuevos registros sanitarios, cuando hace cuatro años se otorgaron siete mil 400.

Eduardo Sánchez, aseguró que el trabajo diario de la Cofepris tiene un fuerte impacto en la vida cotidiana de los mexicanos ya que, a partir del mayor aprovechamiento de sus capacidades operativas, ha obtenido resultados notables como el impedir que cientos de miles de litros de alcohol adulterado lleguen al mercado y pongan en riesgo la salud de las personas, particularmente, de los jóvenes.
Además ha evitado que “millones de unidades de “productos milagro” entren en nuestras casas, que su publicidad distorsione la información, afecten nuestra economía familiar”, y que “cientos de toneladas de medicamentos mal manufacturados sean vendidos y atenten contra la salud de quienes los compran de buena fe”.
El Vocero del Gobierno de la República detalló otros resultados alcanzados por la Cofepris: en 2011 sólo había 31 medicamentos para tratar las principales causas de muerte en el país y hoy existen 371.
Destacó también que el incremento en la oferta formal de medicamentos se ha reflejado en una baja de precios en el 71 por ciento de los tratamientos, con lo que el gasto familiar en medicinas se ha reducido 60 por ciento en promedio, respecto al año 2010.
“Este es el resultado de ejercer acciones contundentes de vigilancia sanitaria y de generar incentivos que alientan la competitividad y la formalidad de este sector”, concluyó.
Insistimos aun hay mucho por hacer.
En Puebla aun se promueven, se ofrecen y se comercializan servicios médicos de dudosa efectividad destacando los que manejan pseudo novedosos “programas de computación europeos”, para obtener diagnósticos de manera casi mágica y hay otros que prometen curar todo tipo de enfermedades con el uso de imanes, por lo que la COFEPRIS deberá seguir trabajando para proteger a los mexicanos de los charlatanes, y supuestos médicos que promueven terapias casi mágicas.
Y además se deben regular las mal llamadas “medicinas alternativas”, cuya efectividad nunca se ha probado, ni documentado y cuya práctica representa un lado obscuro, con la actividad de los curanderos que no tienen estudios formales de medicina y se dedican a recetar elementos vegetales, minerales y de origen animal, con el consiguiente daño a la salud de millones de mexicanos.
No estamos hablando por ejemplo de la acupuntura, ni de la homeopatía, por ejemplo, las cuales son disciplinas perfectamente protocolizadas y que corresponden a las medicinas complementarias, y que ya están reglamentadas y legisladas en México.
No es lo mismo acudir a un medico homeópata que nos recete un medicamento a base de un principio de origen vegetal, bien dosificado y controlado, a que un vendedor de un mercado nos de una bolsita conteniendo yerbas, envasadas en un patio de Tepito, sin una dosificación adecuada, y sin controles de limpieza, pureza y asepsia.
En esta tarea de la COFEPRIS, un buen principio seria la prohibición absoluta de la venta y el consumo del tabaco procesado, en México.









