
El gobierno del estado de Puebla, a través de la Secretaría de Educación Pública (SEP), otorgó la distinción de Rector Emérito Macuilxochitl, otorgado por el Conservatorio de Música a Armando Manzanero Canché, por su trayectoria en el mundo de la música y fomentar el gusto de jóvenes y niños por el arte.
Por su parte, el maestro Armando Manzanero destacó en su discurso que la música constituye para él la pasión de su vida y este reconocimiento le emociona y le hace seguir mostrando el orgullo de sus orígenes indígenas, agregó que es una actividad con grandes recompensas y que “el espacio que gana la música lo pierde la delincuencia”.
En representación del secretario de Educación Pública, Luis Maldonado Venegas, la subsecretaria de Educación Superior, María del Carmen Salvatori Bronca, desarrolló un mensaje en el que, además de reconocer al galardonado, explicó que la actual administración une la cultura y el arte a la educación como el compromiso de brindar una formación integral.
La subsecretaria afirmó que las “canciones de Armando Manzanero forman parte del patrimonio cultural de los mexicanos y son componente indivisible de nuestra identidad nacional y sirven como estandarte de nuestro país en todo el mundo.”
Es importante destacar que este reconocimiento se entrega por primera vez en el estado y además servirá para el conservatorio de Música del estado de Puebla para orientar la formación de nuevos talentos mexicanos y generar un compromiso en el que se comparten compartir esfuerzos en colaboración entre la Sociedad de Compositores, los ciudadanos poblanos y el gobierno de Puebla.
En el merecido homenaje del que fue objeto el maestro Armando Manzanero, estuvieron presentes integrantes de la asociación de autores y compositores de México como: Martín Urieta, Roberto Cantorán, Gil Rivera, Tomás Méndez, Roberto Menester y Gonzalo Curiel.
En esta ceremonia no sólo se entregó el nombramiento al maestro Manzanero, sino una medalla conmemorativa con el símbolo de Macuilxochitl, que es un símbolo de unión con las raíces prehispánicas y un emblema que engarza a la perfección con las virtudes artísticas que son comunes en todas las civilizaciones y en todos los tiempos.
Por su parte, el maestro Armando Manzanero destacó en su discurso que la música constituye para él la pasión de su vida y este reconocimiento le emociona y le hace seguir mostrando el orgullo de sus orígenes indígenas, agregó que es una actividad con grandes recompensas y que “el espacio que gana la música lo pierde la delincuencia”.
En su intervención, Armando Manzanero, después de agradecer a todos y cada uno de los presentes, así como al Gobierno del Estado, dijo, “nací en Ticul, un pueblo de Yucatán, donde mi madre era una bailarina folclórica y mi padre un hermoso cantautor.

Durante mi carrera he escrito más de 800 canciones y eso espanta, pero tomen en cuenta que tengo 76 años y empecé a los 14, soy un indígena maya y orgullosamente habló el idioma, recuerdo a mi abuela quién falleció y nunca pudo hablar español y nos comunicábamos en nuestro idioma”.
Prosiguió Armando Manzanero, en una amena charla “por mi aspecto pueden ver que no tengo nada de holandés ni de austriaco y eso no quiere decir que por mis venas no corra sangre europea, pues según existe una leyenda y las malas lenguas que cuando mis antepasados –mayas- fueron a esperara los frailes franciscanos que venían de Europa, a esparcir la religión a Yucatán, muchos de mis antepasados se los comieron y es de ahí donde me viene la sangre europea”.
Para concluir el maestro Armando Manzanero, dijo que es un honor recibir un homenaje de esta Puebla a la que tanto amo porque se trata de mexicanos y la música la traemos por dentro y a flor de piel como dice mi amigo Cantoral, “espacio que gana la música, es espacio que pierde la delincuencia, concluyó.
LUZ MARIA DE LOS SANTOS HILERIO









