Existen dos tipos de mentes poéticas: una para para inventar fábulas
y otra dispuesta a creerlas.
Galileo Galilei
Recientemente, el cortometraje poblano “Poder a la carta”, dirigido por Ana Mary Ramos y animado por Juan Pablo Flores, obtuvo el premio a Mejor Cortometraje en la categoría de animación del Global Wake Up Film Festival de Chicago.
Así mismo, se presentó en Europa dentro del marco del Primer Festival Internacional de Cine de Lucerna, Suiza; fue Selección Oficial del pasado Costa Rica International Film Festival, del Festival Internacional de Cine de Guadalajara FICG 26 y del Festival Short Shorts Films México 2011.
Este cortometraje, adaptación libre de la fábula clásica “El león y el mosquito” de Jean de la Fontaine, cuyos dibujos podrían pasar por naif, disfrazan en realidad un humor negro y ácido; una metáfora de la tendencia del poder a corromper.
La historia comienza en 2006, cuando Ana Mary Ramos, guionista y directora (Ibero-Puebla y Centro de Capacitación Cinematográfica), invita a Juan Pablo Flores Vázquez y Mónica Jiménez (UDLAP y Vancouver Film School), a producir una adaptación libre de la fábula “La liebre y la tortuga” para el Encuentro Estatal de Arte Contemporáneo.
“El resultado nos gustó y entusiasmó tanto que inmediatamente después, una oleada de nuevos proyectos nos enganchó y nos propulsó directamente a las más alucinantes reuniones de trabajo que puedan imaginar, era como volver a ser un niño, sin ninguna restricción. Poder a la carta, adaptación libre de la fábula El León y el mosquito de Jean de la Fontaine, es fruto de esas reuniones” apunta su directora.
A pesar de que actualmente el cine de animación está injustamente ligado a la perfección del 3D, este trío de creativos – que suele autonombrarse Colectivo 333- optó por la animación tradicional en 2D porque son fanáticos del dibujo, de la pintura y del trabajo artesanal. Citando a Bill Plympton, “hasta los dibujos más pequeños tienen el poder de cambiar la mentalidad de la gente, de hacerles pensar de otra manera”.
Poder a la Carta es un cortometraje audaz. Una animación simplista que contrasta con la acritud de lo relatado; y otorga una nueva identidad al texto de Jean de la Fontaine que de algún modo forma parte de la memoria colectiva, “y muchas veces retrata mejor la naturaleza humana que algunos films con personajes de carne y hueso” finaliza Ana Mary Ramos.










