Como un espacio extraordinario para difundir el conocimiento, la cultura, las artes y la literatura calificó el bioquímico, investigador y académico Francisco Gonzalo Bolívar Zapata al Colegio Nacional, institución a la que ingresó el 8 de diciembre de 1994.
«Es una gran distinción profesional estar en el Colegio Nacional. Que el doctor Guillermo Soberón me diera la bienvenida a nombre de la comunidad fue emocionante. El haber entrado me permitió tener contacto mucho más cercano con algunos de los grandes maestros en cuyos libros aprendí y me han permitido avanzar en este propósito de la Libertad por el saber».
El titular de la Coordinación de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Presidencia de la República, recordó que la institución fundada el 15 de mayo de 1943 por el presidente Manuel Ávila Camacho fue creada porque en aquellos años el gobierno mexicano consideró fundamental fomentar el desarrollo de la cultura científica, filosófica y literaria, tanto en los aspectos de la investigación científica como los que tienen que ver con la difusión del conocimiento.
El investigador estimó que uno de los propósitos más eficaces para afirmar la unidad nacional consiste en enriquecer y ampliar la cultura del pueblo mexicano, lo que se consigue formando espacios de discusión como lo es el Colegio Nacional, donde todos sus miembros son de diferentes áreas.
«El Colegio Nacional ha tenido miembros extraordinarios, un conjunto interesante de mentes que han trabajado alrededor del propósito de difundir el conocimiento y hacer contribuciones, como Rufino Tamayo, Octavio Paz, Carlos Fuentes, Ignacio Chávez o Marcos Moshinsky», señaló Francisco Bolívar Zapata.
El Premio Príncipe de Asturias (1991) compartió que ser miembro de El Colegio Nacional es una extraordinaria distinción y estímulo para seguir empujando y buscando mejores condiciones de vida para la sociedad, teniendo como base el conocimiento que se genera en las diferentes instituciones de educación superior y se use para tomar decisiones y resolver problemas.
«Ser miembro es un estímulo extraordinario. Realmente he sido privilegiado en buscar a través de este trabajo a ayudar a orientar a la sociedad, en particular a los jóvenes y a los gobernantes en la toma de decisiones. Estamos convencidos de que en medida de que vayamos avanzando en este camino de sustentar las decisiones y el verdadero conocimiento, seremos más felices».
Sobre sus obligaciones adquiridas como miembro del Colegio Nacional, dijo, ha sido sencillo cumplirlas, entre éstas las labores académicas, que consisten en dar conferencias en la sede de la institución y en otros espacios como universidades públicas de los estados de la República; así como escribir para obras completas en donde se reproducen las aportaciones que cada uno de los miembros tienen en sus diferentes áreas.
«Los miembros de El Colegio Nacional tienen el compromiso de dar 10 conferencias al año cuando son menores de 70 años, actualmente la mayor parte son mayores de 70 pero muchos de ellos siguen impartiéndolas en la medida de sus posibilidades de salud».
Compartió que como miembro no ha tenido ninguna limitación y que el Colegio es un espacio extraordinario donde hay que buscar se integren personas jóvenes. Destacó que sus espacios compartidos e individuales son verdaderamente extraordinarios y maravillosos. «Conocernos a nosotros mismos y entendernos, es uno de los regalos celestiales».
Para quien fungiera como presidente de la Academia Mexicana de Ciencias, muchas personas viven en la rutina sin las posibilidades de plantearse y de cuestionarse dónde están, y para qué están. Expuso que les diría a los jóvenes que en la medida en que se conozcan y entiendan los papeles del conocimiento, en particular de los expertos en las diferentes áreas, serán mejores y comprenderán mejor su entorno.
«Invitaría sobre todo a los chavos, a que asistan al Colegio a escuchar a los grandes maestros, a que hagan preguntas y ayuden en este propósito individual, primero, de conocer e ir avanzando en los grandes problemas que tenemos en el país».
Apuntó que el Colegio Nacional, a 70 años de su fundación, es una institución madura en la que siempre debe contar con un conjunto importante de gente que se integre como nuevo miembro. «Es importante buscar que gente joven con la mayor fuerza y energía formen parte de esta institución. Estoy seguro que El Colegio seguirá dando, de manera individual y colectiva, recomendaciones en los diferentes espacios para ayudar a que las decisiones se tomen con sustento del conocimiento para avanzar de manera más fuerte».









