Bagdad.-La aviación iraquí castigó severamente hoy a extremistas islámicos en la occidental ciudad de Fallujah en apoyo a una contraofensiva terrestre que también avanzó en Salaheddin y en Mosul, capital de la también norteña Nínive.
Un parte del Ejército de Iraq indicó que campamentos y otras instalaciones tomadas por el Estado Islámico (EI) durante sus ataques a Fallujah hace más de seis meses fueron bombardeadas este lunes y causaron numerosas bajas a los «takfiristas» (fundamentalistas sunnitas).
Las regiones de Al-Thubat, Al-Esment, Al-Shurta, Al-Askari, Al-Shuhada, Nazal, Al-Jumhoriya y Al-Wehda sufrieron los embates más potentes de los cazas iraquíes, que en operaciones paralelas atacaron áreas aledañas a la presa Hamrin para impedir que los insurgentes tomaran ese sitio estratégico.
Miembros del gobierno provincial de Diyala expresaron su temor a que elementos del DAESH, como se conoce en árabe al EI, avanzaran sobre la importante reserva de agua, especialmente después de recibir refuerzos desde la demarcación de Salaheddin a través del distrito de Atheem.
El vicegobernador de Diyala, Furat al-Tamimi, alertó de que ninguna fuerza leal a Bagdad ha conseguido cortar el suministro de armas y hombres al EI en inmediaciones del embalse de Hamrin, y ello implica gran amenaza para toda la región, en particular para Baquba, la capital provincial.
Los jihadistas (partidarios de la guerra santa) sunnitas ya dominan instalaciones de gas del ministerio iraquí de Petróleo en la propia Hamrin, pese a las incursiones de las tropas gubernamentales hasta ahora incapaces de desalojar o hacer replegar a los insubordinados.
Sin embargo, ataques combinados de la aviación y la artillería terrestre causaron decenas de muertos a los milicianos del DAESH en Baiji, incluido un importante funcionario de la denominada Corte Sharía (ley islámica) del Estado Islámico de Salaheddin, al que identificaron como Abu Ibrahim.
Asimismo, la policía reportó que un ataque aéreo provocó numerosas bajas a los insurgentes sunnitas mientras se reunían en Nínive en la vivienda de Sabawi Al-Hassan, medio hermano del expresidente iraquí Saddam Hussein.
Las acciones del EI parecen haber abarcado también localidades de la sureña de Basora, donde una bomba alcanzó a un convoy de dos carros del gobernador provincial, Majed Nasraoui, y funcionarios suyos en Maqal, aunque todos salieron ilesos.
Ese fallido atentado coincidió con reportes de que numerosos extremistas de DAESH huyeron hoy hacia la región autónoma del Kurdistán, en el norte de Iraq, luego de que sus líderes emitieron órdenes de transferirlos hacia regiones meridionales del país para apoyar a compañeros desplegados allí.









