Washington.-El gobierno de Estados Unidos anunció hoy que aplicará un plan de visas bajo condición de refugiados a menores de edad procedentes de Guatemala, Honduras y El Salvador, para tratar de frenar las entradas ilegales de niños.
El vicepresidente Joseph Biden se refirió a este programa durante una conferencia ofrecida en la sede del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), en presencia de los presidentes de El Salvador, Salvador Sánchez Cerén; Otto Pérez Molina, de Guatemala, y Juan Orlando Hernández, de Honduras.
Los mandatarios centroamericanos se reunieron previamente con el presidente del BID, Luis Alberto Moreno, con quien discutieron programas de mediano y largo plazos para la generación de oportunidades en los lugares de origen de la población inmigrante, sobre todo en materia de desarrollo de la educación, empleo y seguridad.
En la reunión se propuso que el BID se involucre en la creación de mecanismos conjuntos que ayuden a generar oportunidades en los tres países, integrantes del llamado Triángulo Norte de Centroamérica, con énfasis en las comunidades propensas a emigrar.
Los presidentes visitantes presentaron un plan para frenar la migración infantil desde sus países, afectados por la pobreza y la violencia de las pandillas criminales.
El programa anunciado por Biden y que puede comenzar a ejecutarse a partir de diciembre, sólo se aplicará a los niños cuyos padres sean residentes legales en Estados Unidos, como una alternativa para los que hacen el viaje ilegal con el fin de reunirse con sus padres.
«Proporcionará a los solicitantes de asilo, una forma correcta de venir a nuestro país, en lugar de cruzar la frontera ilegalmente», dijo el vicepresidente Biden.
La llegada de decenas de miles de inmigrantes ilegales de los tres países -incluyendo más de 60 mil niños que viajan sin sus padres- causó alarma en Estados Unidos este verano.
El anuncio de esta nueva medida se produce mientras el presidente Barack Obama prepara acciones ejecutivas en materia de inmigración.









