Ante más de 800 jóvenes de la Escuela Secundaria Técnica 72, Diego Rivera, la galardonada con el Premio Internacional por la Igualdad y la No discriminación, entregado en el marco del Día Nacional contra la Discriminación, Sylvia Méndez, compartió su lucha desde pequeña para combatir la discriminación en las aulas de California, Estados Unidos.
Durante su infancia, Sylvia Méndez tuvo que enfrentar la segregación por ser migrante, ya que el sistema educativo le negaba la posibilidad inscribirse en las escuelas para «blancos». Por lo que instó a las y los alumnos a que su experiencia sirva como ejemplo para reconocer y hablar sobre las prácticas de discriminación que siguen presentes en todos los países, pero que se convierten en motivo de lucha para consolidar la inclusión educativa en México.
Como parte del evento participaron tres ex alumnos de la secundaria que con su trabajo han destacado en el área de la defensa y protección de los derechos humanos; Emilio Álvarez Icaza Longoria, director ejecutivo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH); Ricardo Bucio Mújica, presidente del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) y Luis González Placencia, titular de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF).
Durante su intervención, el ex ombudsman capitalino, Emilio Álvarez Icaza, destacó que durante esta etapa de formación académica se forjan los modelos de relación que deberían establecerse con la premisa de no reproducir las desigualdades que son más palpables, ya que bajo la figura de bromas y del bullying se da inicio a las prácticas de discriminación.
Así, hizo un llamado para que se puedan repensar los mecanismos de relación para avanzar en formas no violentas de respetar e integrar de manera positiva las diferencias para que con esta visión contribuyan a la construcción de una sociedad distinta, comprometida con los derechos humanos.
En su oportunidad, el titular de Conapred, Ricardo Bucio puntualizó que la inclusión en la educación pública es fundamental para que en el país se respeten las diferencias para lograr así erradicar la discriminación. Sin embargo, este paso se logrará de la mano del cambio de actitudes que desde la escuela se forman y reproducen.
Por ello, hizo un llamado a las y los jóvenes para que compartan no sólo el compromiso de contribuir con su desarrollo personal, sino a que, en conjunto, su proyecto de vida se convierta en una realidad que reconozca que los derechos son iguales para todas y todos, a través del valor de las diferencias.
El presidente de la CDHDF, Luis González Placencia, señaló que esta etapa de desarrollo brinda la oportunidad para comprender que siempre será más enriquecedor trabajar y cooperar para crecer y consolidar el aprender a relacionarse con fundamento en el respeto del otro.
Ya que, dijo, parece que prevalece la idea de que descalificar a las personas dignifica a quienes discriminan, en lugar de convertirse en un detonador para revertir estas prácticas que dañan la vida de sus compañeros y compañeras.
Además, en representación de la Administración de Servicios Educativos del Distrito Federal, Mónica Hernández Riquelme, celebró este evento que permite poner como ejemplo estas experiencias de vida de quienes con su labor hacen la diferencia por trabajar en contra de la discriminación.
En ese sentido, la directora del plantel, María de las Mercedes de la Mora señaló la importancia de que se difundan no sólo las acciones que se han realizado, sino de promover en las aulas la cultura de igualdad basada en el respeto de los derechos humanos.










