
Filadelfia, Estados Unidos.-Carlos Dunga se convirtió hoy en la segunda víctima de la Copa América Centenario al ser destituido con efecto inmediato del cargo de entrenador de la selección de fútbol de Brasil.
La crisis de la canarinha, que viene en realidad desde los Juegos Olímpicos de Londres 2012, se acentuó con la goleada de Alemania a Brasil en la Copa del Mundo de 2014. Entonces fue despedido Luiz Felipe Scolari.
Dunga, que ya tuvo una experiencia anterior al frente de la verdeamarela, tampoco pudo sacar del hoyo al elenco que se resiente de problemas al interior de la liga nacional y de jugadores que se van muy temprano a Europa.
Razones más, razones menos, el ex jugador no solucionó el problema con una magra actuación en la Copa América 2015, eliminada en cuartos de final, y ahora en la lid del Centenario en primera vuelta, con un revés, un empate y un triunfo.
Ramón Díaz, argentino que estaba al frente de Paraguay, también colgó los guantes tras la eliminación del plantel igualmente en la fase de grupos.
Otro que está en capilla ardiente es el hispano-argentino Juan Antonio Pizzi, quien dirige a Chile pero no ha conseguido buenos resultados desde que asumió el cargo en febrero.









