
Familiares, amistades y miembros de la sociedad civil indignados por su feminicidio despidieron este jueves 21 de julio a Luz Raquel Padilla Gutiérrez en la Basílica de Nuestra Señora de Zapopan, en Jalisco.
En punto de las 12:00 horas inició la misa de cuerpo presente en la que el sacerdote, Juan Rubio, ofreció algunas palabras de aliento y realizó un llamado a las autoridades jaliscienses para que Luz Raquel y su familia puedan tener justicia.
“Ojalá que la justicia, nuestras autoridades se comprometan y realicen su trabajo”, comentó Rubio durante la ceremonia eucarística.
Luz Raquel Padilla había sido víctima de amenazas y agresiones por parte de sus vecinos al menos desde el mes de mayo.
La madrugada del 17 de mayo denunció a través de sus redes sociales que uno de ellos la atacó con cloro industrial, lo que le provocó graves afectaciones en el seno izquierdo. Desde aquel entonces aseguró temer por su vida.
“Mi agresor me atacó con cloro industrial y mi seno izquierdo está mal y las #amenazasdemuerte son a diario porque es mi vecino mi #agresor ya levante mi denuncia pero no hacen nada por protegerme, tengo miedo por mi vida y la de mi familia”, escribió aquel día en sus redes sociales.
Luz Raquel Padilla pidió el auxilio de las autoridades para que la protegieran, pero estas no lograron resguardarla ni evitar su asesinato.
Durante la tarde de este jueves, personas cercanas a Luz Raquel le rindieron homenaje y la recordaron con cariño, mientras refrendaron su compromiso con la búsqueda de justicia y la lucha en defensa de los derechos humanos.
“Ese amor que dedicaste toda tu vida a tu hijo, a tu familia, a tu hermana, tu madre, a todos los que estamos alrededor tuyo y esa enseñanza nos la vamos a llevar como compromiso de seguir contigo, con esa luz, porque tú nos vas a guiar, eres la luz de nuestro camino, tenemos que luchar por México, por todos los que vivimos en esta sociedad que debe de ser igualitaria”, dijo Asela Mura, conocida de Luz Raquel.
Posteriormente, las personas que rodeaban el féretro dieron el último adiós a Luz Raquel entre aplausos y una parvada de palomas blancas que liberaron como símbolo de libertad y paz.








