La mañana de este jueves reportó en las instalaciones de la Universidad del Futbol el último refuerzo de los Tuzos del Pachuca: Diego Buonanotte, quien llega a ocupar la quinta plaza de extranjero en el plantel blanquiazul, además de Walter Ayoví, Matías Alustiza, Ariel Nahuelpán y Avilés Hurtado, para el Apertura 2014 de la Liga MX. Inmediatamente el jugador argentino se incorporó a la práctica del equipo dirigido por Enrique Meza, en la cual dio las primeras muestras del talento por el que fue elegido para formar parte de este plantel blanquiazul.
Al término de su primer entrenamiento enfundado en la playera de los Tuzos, Diego habló ante los medios de comunicación respecto a su reciente llegada al Club Pachuca: «en la parte humana me trataron muy bien, y a uno lo hace sentir bárbaro eso, en especial a mí que me gusta tratar bien a la gente y que la gente me trate bien a mí; la verdad estoy muy agradecido tanto con la gente que trabaja en el Club como con los compañeros».
El nacido en Teodelina, Argentina argumentó el porqué de su incorporación a la institución hidalguense: «Pachuca llegó en el momento indicado, la decisión la tomo especialmente por la parte humana, por cómo me trataron, se preocuparon por mí y mi familia, eso para uno es fundamental pues más allá de que uno sea jugador de futbol, tiene una vida detrás y yo tengo hijos, familia; y me brindaron un cariño espectacular; más allá que el Club es bárbaro se unió todo y llegó en el momento justo».
El volante sudamericano que viene cedido a préstamo por un año con opción a compra se comprometió a brindar su mejor esfuerzo en el terreno de juego por sus nuevos colores: «vengo a aportar mi granito de arena, a sumar, a contribuir con lo que yo puedo darle al equipo, porque precisamente somos un equipo y todos los jugadores vamos a aportar un poquito para lograr los objetivos»; además de pecar de modestia al referir que demostrará sus características en el terreno de juego: «me da un poco de vergüenza decir lo que es mi fuerte, pero ojalá que pueda demostrar lo que valgo, lo que yo sé hacer y lo vean dentro del campo».
De sus primeras impresiones en la Bella Airosa, Buonanotte expresó: «llegué esta madrugada, sé que mucho no pude recorrer, el centro de entrenamiento es impresionante, espectacular, habrá que felicitarlos; y también por el gran trabajo que se debe hacer día a día, hoy tuvimos un entrenamiento muy lindo, con un buen ambiente, con un gran grupo humano con el que se trabaja bárbaro, estoy muy contento y muy agradecido»
El mediocampista de 26 años confesó haber mantenido contacto con Alustiza, previo a su decisión de venir al Club Pachuca: «uno cuando tiene ofertas de un club, trata de buscar algún compatriota para que te explique; con Matías tenemos un amigo en común, ya hace varios días que venía hablando con él y obviamente me habló maravillas del Club Pachuca y eso fue un empujoncito para que yo pudiera tomar la decisión de venir y estoy seguro que no me voy a equivocar»
En lo referente a la Liga MX, el surgido de River Plate, y que curiosamente utilizará el número 30, mismo dorsal con el que triunfó con el ‘Club Millonario’, destacó la gran calidad del futbol mexicano: «es una gran liga, siempre me gustó, a pesar de estar en Europa, siempre mira a los amigos y hay muchos que han venido a jugar a esta liga, que es muy competitiva y tiene grandes clubes, es muy linda, me atrae, me seduce; ojalá que pueda demostrar y hacer las cosas bien, y devolver la confianza que me brindó el Club»
El futbolista que también jugó para el Málaga y el Granada del Futbol Español, considera que su estilo de juego puede acoplarse de mejor forma en el balompié azteca: «hoy día, sacando a Barcelona y a Real Madrid todos los demás equipos en España apuestan más a lo físico, a la fuerza y a la potencia y acá a lo mejor no tanto, entonces que se le de más importancia al juego y no tanto a lo físico genera que jugadores de mi estilo de juego, puedan venir a una liga como la de México; uno se tiene que adaptar al club y a la liga donde esté, ojalá que pueda rendir y pueda devolver todo el acariño y el afecto que me dieron dentro del campo».










