Washington.- El debate en el Congreso para la aprobación de una ayuda financiera a Ucrania y nuevas revelaciones sobre acciones de espionaje de la CIA contra legisladores norteamericanos marcaron la semana noticiosa en Estados Unidos.
La propuesta que analiza el Capitolio, calificada de ilegal por Rusia, otorgaría más de mil millones de dólares para el gobierno de Kiev, instaurado tras el derrocamiento por la fuerza del presidente Víktor Yanukóvich.
El Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara alta aprobó el jueves un proyecto de ley que permitiría otorgar el préstamo al actual gobierno de Ucrania, pero que incluye polémicas medidas de reforma al Fondo Monetario Internacional.
Sin embargo, las diferencias entre el Senado y la Cámara de Representantes obstaculizaron el aval a la iniciativa antes de la salida de los legisladores de esta capital el viernes para un receso de una semana.
Por otra parte, una delegación bipartidista de ocho senadores estadounidenses viajó a Ucrania, después que el presidente Barack Obama recibió al nombrado primer ministro de ese país, Arseni Yatseniuk.
El grupo está presidido por el republicano John McCain, uno de los congresistas que con mayor énfasis expresan su abierto respaldo a las revueltas de la oposición y a las autoridades impuestas tras la destitución de Yanukóvich.
Entretanto, la polémica que enfrenta al Comité de Inteligencia del Senado, la Casa Blanca y la CIA estalló esta semana cuando la senadora demócrata Dianne Feinstein acusó a la agencia de mentir y robar para bloquear un informe aún sin publicar, sobre las cárceles secretas y los métodos de tortura de dicha agencia.
Al respecto el servicio de noticias McClatchy reveló el jueves que el Gobierno oculta desde hace cinco años cerca de nueve mil documentos calificados como muy secretos sobre esos programas de la entidad de espionaje durante el gobierno de George W. Bush.
Otro tema que estuvo presente en los últimos días fue el de la reforma migratoria, en particular el clamor para que el presidente Barack Obama ponga fin a las deportaciones, que alcanzaron la cifra récord de casi dos millones desde que comenzó la administración demócrata en enero 2009.
Una encuesta del diario The Wall Street Journal y la cadena televisiva NBC News publicada este jueves muestra que 54 por ciento de los estadounidenses desaprueban la labor de Obama, y señala que esta puede ser una señal positiva para los republicanos.
De acuerdo con el sondeo, el índice de aceptación al mandatario descendió al 41 por ciento, dos puntos por debajo de una consulta similar efectuada en enero pasado.









