Amigos, familiares, alumnos y colegas de la pianista María Teresa Rodríguez, fallecida el jueves 5 de septiembre, dieron el último adiós a la ex directora del Conservatorio Nacional de Música.
María Cristina García Cepeda, directora del Instituto Nacional de Bellas Artes, realizó una guardia de honor ante el féretro de María Teresa Rodríguez, «quien fue mujer de excepción, gran pianista, conocedora de la música de Carlos Chávez e importante promotora y divulgadora de la música mexicana.
«El legado que deja a nuestro país, sobre todo en la formación de jóvenes de esta institución, donde fue maestra, es valiosísimo. Estamos aquí para rendir homenaje a una mujer generosa, talentosa y que deja una gran ausencia en el mundo musical; su legado permanecerá por siempre con todos los mexicanos», expresó la directora del INBA.
Comentó que la institución que dirige comenzó a coordinar, con autoridades del Conservatorio Nacional de Música, la forma en que se realizarán los homenajes a María Teresa Rodríguez.
«Hablamos también de cómo recuperar todo el archivo sonoro de la música que ella grabó; estaremos en comunicación con autoridades de la Fonoteca y nos pondremos de acuerdo con los familiares para planear homenajes. El homenaje que ella hizo a este país lo llevamos todos en el corazón, con su legado, y lo que ella interpretó a través de su talento para la música mexicana», afirmó.
El director del Conservatorio Nacional de Música, David Rodríguez de la Peña, afirmó que en el conservatorio se recordará a María Teresa Rodríguez como una gran artista y una persona muy querida.
«Fue una de las primeras pianistas que llevó a México a la música internacional, tocando en orquestas, como la Filarmónica de Nueva York, la Orquesta Sinfónica de Moscú, además de ser la principal exponente de la música para piano de Carlos Chávez».
David Rodríguez de la Peña indicó que se le recordará como formadora de muchos maestros de piano y como la primera mujer que llevó a México al ámbito internacional en esta disciplina.
«Haremos más de un homenaje porque su personalidad se presta no sólo para conciertos sino para simposios y para dar un homenaje in memoriam. Por la magnitud e impacto del legado de la maestra María Teresa Rodríguez, se harán actos en su honor en distintos lugares del país e incluso internacionalmente», afirmó.
El músico Jorge Córdova consideró a María Teresa Rodríguez un ejemplo de profesionalismo, «un fuego viviente que se transformaba al momento de estar frente al piano.
«Recuerdo que hace más de 30 años la vi, en un Festival Cervantino, tocar con Jean Pierre Rampal y me impresionó cómo se apoderó de toda la atmósfera. Era impresionante la fuerza que desplegaba con sus notas y sólo alguien como Rampal podía estar a la altura de su calidad.»
Jorge Córdova destacó que María Teresa Rodríguez nunca perdió su sencillez. «La vi en el Cenart dando clases a niños; ella que era una catedral de la interpretación musical, pero seguía teniendo la paciencia de impartir clases, por mera dedicación, a las nuevas generaciones; fue un ser humano formidable».
La chelista Beatriz Cadena, nuera de María Teresa Rodríguez, dijo que siempre mantuvo su amor por la música y puso el nombre de México muy en alto, a través de la cultura.
«Los músicos que tuvieron la suerte de tratarla —recordó— siempre celebraron su energía y profesionalismo. Fue una artista que afortunadamente tuvo todos los homenajes en vida».
El pianista Tonatiuh de la Sierra, hijo de María Teresa Rodríguez, calificó a su madre de icono, que durante 75 años ininterrumpidos se dedicó profesionalmente a la música y mantuvo siempre su compromiso con el desarrollo cultural de nuestro país.
«Yo me formé con ella desde los cinco años y fue un aprendizaje exhaustivo, de muchos años. Por ello cuando toqué a su lado por primera vez fue mi gran orgullo en la vida; puedo decir que gracias a ese aprendizaje, la llevo siempre conmigo cuando interpreto. En ella tuve a una madre, a una colega y a una amiga».
El músico Javier Platas la recordó como mujer de numerosos talentos que incluso disfrutaba de preparar delicias culinarias de la cocina mexicana. «Fue una mujer completa, gran artista y ejemplo a seguir por toda una generación de músicos. En una ocasión, la violinista japonesa Yuriko Kuronuma la conoció y dijo que si María Teresa Rodríguez viviera en Japón, hubiera sido declarada tesoro viviente, de acuerdo con la tradición de ese país».
El cuerpo de la ex directora del Conservatorio Nacional y ganadora del Premio Nacional de Ciencias Artes serán cremados este viernes 6 de septiembre en la Ciudad de México.









