Actividades paralelas a la próxima exposición que exhibirá el Museo Nacional de Culturas Populares sobre el centenario del nacimiento del caricaturista Gabriel Vargas, anunció Alejandra Frausto, directora general del ramo, esta mañana durante un recorrido en la estación Salto del Agua, del Sistema de Transporte Colectivo Metro, donde se inauguró una muestra con cartones del creador de La Familia Burrón.
Talleres, actividades educativas y pláticas sobre la influencia de Gabriel Vargas en la gráfica nacional, adelantó la directora general de Culturas Populares en la presentación de esta exposición, en la que acompañó a Guadalupe Appendini, viuda del historietista, y a las autoridades del Metro de la Ciudad de México.
Adelantó que el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta) a través del Museo Nacional de Culturas Populares organiza esta exposición en la que destacan objetos personales del creador de la serie de historietas La Familia Burrón, como sus característicos anteojos y otras piezas emblemáticas propiedad de la familia Vargas y de la editorial Porrúa.
La muestra, dijo, se presentará del 3 de septiembre al 22 de noviembre en el recinto ubicado en avenida Hidalgo 289, colonia Del Carmen, Coyoacán.
Durante el homenaje al caricaturista en la estación del Metro, Salomón Solay Zyman, subdirector general de Operación del Metro, encomió la labor de Gabriel Vargas y señaló que este tipo de actividades promovidas por las autoridades culturales constituyen un reconocimiento a quien fortaleció la identidad y las raíces de nuestra cultura.
Presente también en el homenaje, acompañada en todo momento por la directora general de Culturas Populares, la viuda del cronista ciudadano, como también se le llamaba, refirió algunos de los momentos más importantes en la vida de Gabriel Vargas, como por ejemplo cuando su familia le impedía dibujar historietas, porque la aspiración de ellos era que se dedicara a otra actividad; cuando se escondía para realizar sus obras y participó en un concurso organizado en Osaka, Japón, a donde envió sus obras y obtuvo el segundo lugar, y cuando, finalmente, fue reconocido por Alfonso Pruneda, quien entonces era funcionario de la Secretaría de Educación Pública, y le ofreció una beca para ir a estudiar a Francia, y Vargas la rechazó porque argumentó que prefería trabajar en su país.
Desde la edad de 13 años, dijo Guadalupe Appendini, trabajó en Excélsior, pero posteriormente el coronel García Valseca le ofreció trabajar en una cadena periodística, donde percibió un sueldo mayor.
Recordó que el nombre de La Familia Burrón fue resultado de pasear por el interior de los barrios capitalinos y observar la forma como vivía la gente, y que cuando lo descubrió el productor estadounidense Walt Disney, lo buscó para ofrecerle empleo, pero también lo rechazó porque afirmaba que jamás dejaría México.
Dijo que Carlos Monsiváis celebró el trabajo artístico de Gabriel Vargas y lo consideró como una persona en quien se unían la compasión y el humor, “para entregarnos el gran fresco de la Ciudad de México, con el que enriqueció una crónica urbana escrita, entre otros, por Balbuena, Cervantes de Salazar, Lizardi, Novo y el mismo Monsiváis”.










