Luego de la reunión de urgencia del Consejo de Seguridad de la ONU para abordar la crisis en Irán el jueves, Estados Unidos desestimó los llamados al diálogo de Irán y afirmó que “sus acciones demuestran lo contrario” en las manifestaciones que ya dejaron más de 3.400 víctimas fatales, según organismos internacionales.
Desde el exilio, el ex príncipe heredero Reza Pahlavi afirmó que el sistema de gobierno de su país está “al borde del colapso” y que la violenta represión de las autoridades es un “último recurso para intimidar”.
“El líder supremo Ali Khamenei declaró la guerra al pueblo iraní hace mucho tiempo”, declaró el opositor al régimen, calificando a la República Islámica de “enemigo interno”.
Desde Europa, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, reiteró el respaldo político del bloque de los 27 al pueblo que mantiene vivas las protestas en Teherán y otras ciudades del país. Además, defendió el uso de sanciones como principal herramienta frente a la represión de las protestas en el país.
La organización de derechos humanos Human Rights Activists (HRANA) con sede en Estados unidos informó que, entre el 5 y el 14 de enero de 2026, se ejecutaron al menos 52 personas en 42 prisiones de Irán. Las ejecuciones, que se llevaron a cabo de forma simultánea a las protestas nacionales y bajo un bloqueo generalizado de internet, fueron llevadas adelante contra personas previamente condenadas a muerte principalmente por cargos de asesinato y delitos relacionados con drogas.
Las sentencias se implementaron en un contexto en el que el acceso a la información pública está severamente restringido y la supervisión independiente de los procedimientos judiciales era prácticamente imposible.
Según HRANA, las penas capitales abarcaron una amplia variedad de centros penitenciarios repartidos por distintas provincias. Entre el 5 y el 12 de enero se verificaron al menos 37 ejecuciones en diversas cárceles, con nombres y fechas concretas, principalmente por cargos de asesinato. Además, se reportaron varios actos por delitos relacionados con drogas en la misma semana.
La ONG señaló que continúa revisando información y pendientes de identificar a siete de los prisioneros ejecutados en este periodo.
Al cierre del vigésimo día de protestas en Irán, el viernes, el número total de muertes confirmadas asciende a 3.090, mientras que aún se encuentran en revisión 3.882 casos adicionales.
En ese sentido, reportaron que al menos 2.055 personas se encuentran con lesiones graves y el número de arrestos alcanzó los 22.123. El país sigue bajo un bloqueo nacional de internet y se observa una intensificación de las respuestas diplomáticas y de seguridad a nivel internacional, además de la persistencia de la represión judicial y de seguridad en el territorio iraní.
En el plano internacional, continuaron las reacciones centradas en la preocupación por la situación de los derechos humanos, la retirada de diplomáticos y el aumento de la presión política sobre Teherán. A nivel nacional, las autoridades mantuvieron una narrativa basada en la seguridad y atribuyeron las protestas a la injerencia de actores extranjeros.
El presidente estadounidense, Donald Trump, declaró que Irán se abstuvo de ejecutar a más de 800 personas debido a presiones políticas, declaraciones que fueron acompañadas de renovados llamados a detener la violencia contra los manifestantes.










