
Contento, más no satisfecho, se sintió el piloto tapatío Max González con el sitio 13 que consiguió durante la décima fecha de la NASCAR PEAK México Series, que se disputó en el Súper Óvalo Chiapas de Tuxtla Gutiérrez.
El volante del auto marcado con el número 65 GONHER-Pro1One-Amistad-Sonae-FIANZER-Vizcaino señaló que dicha actuación fue resultado del gran trabajo que hicieron los integrantes del equipo AVM Racing.
“La puesta a punto fue extraordinaria, me pusieron un coche muy constante y muy rápido, tuvimos problemas en el motor que no nos dejó seguir adelante en el desarrollo del carro, dejamos pasar esta carrera y ya estamos pensando en la siguiente”, indicó el tapatío.
González aceptó que los múltiples contactos que se dieron durante el desarrollo de la prueba en el óvalo chiapaneco, de 1.2 kilómetros de longitud, le beneficiaron para ubicarse en la posición que consiguió al final.
“Sabíamos que era una carrera complicada, a altas temperaturas, veníamos con buen ritmo, no el que esperábamos, entendíamos que iba a ser una prueba de muchos contactos y gracias a ellos quedamos en la posición 13”, refirió el joven piloto.
Max destacó que su primera experiencia en el óvalo de Tuxtla Gutiérrez fue satisfactoria, aunque admitió que le falta mucho por mejorar.
“La pista es muy rápida y demandante, además el clima estuvo muy complicado”, apuntó el joven, tras confiar en tener un mejor carro durante la próxima parada de los Stock Cars en Puebla, donde ya tuvo la oportunidad de correr hace dos años en su paso por la serie V6.
De esta manera, Max se declaró listo para buscar un mejor resultado el próximo 15 de octubre en el óvalo del Autódromo Internacional Miguel E. Abed, de Amozoc, Puebla, cuando se dispute la undécima parada de la NASCAR PEAK México Series 2017.









