Published On: Jue, Mar 1st, 2012

CIVS ubicados en Jalisco, Oaxaca, Yucatán, Quintana Roo y Estado de México, atienden a ejemplares recuperados del tráfico ilegal

A través de los Centros para la Conservación e Investigación de la Vida Silvestre se busca que fauna incautada retorne a su hábitat

A través de los Centros para la Conservación e Investigación de la Vida Silvestre se busca que fauna incautada retorne a su hábitat

El Centro para la Conservación e Investigación de la Vida Silvestre (CIVS), ubicado en el municipio de Los Reyes, Estado de México, trabaja desde hace 15 años en hacer posible que retornen a su hábitat natural diversas especies silvestres de animales incautados en operaciones contra el tráfico de fauna, además de aquellos que son abandonados o donados por la población.

De las tareas para rehabilitar diversos especímenes se encarga la Dirección General de Vida Silvestre de la Semarnat, dependencia que administra seis instalaciones de este tipo, cuatro localizadas en Jalisco, Oaxaca, Yucatán y Quintana Roo, y dos más en el Estado de México.

Aves, reptiles y mamíferos, entre otros, reciben en los CIVS tratamientos de rehabilitación física y conductual, así como atención veterinaria, con el fin de alistarlos para su posterior vida en libertad, salvo los casos de animales que, por los severos daños que presentan, no pueden reincorporarse a la vida silvestre y son donados a zoológicos.

Daniel Rafael Contreras, Coordinador del CIVS Los Reyes, en el Estado de México, informó que la fauna recibe ahí tratamientos durante dos y hasta cuatro meses; posteriormente se traslada a los ejemplares a un Área Natural Protegida (ANP) o una Unidad de Manejo Ambiental de Vida Silvestre (UMA), siempre y cuando la población del espécimen a liberar no sea tan amplia que ponga en riesgo su viabilidad.

La presencia de estos animales es necesaria en diferentes circunstancias. Un caso exitoso es el de las aguilillas de Harris liberadas en las inmediaciones del estado de Tlaxcala, donde los agricultores se quejaban de una excesiva presencia de roedores y, tras soltar ahí a las aguilillas, la plaga fue controlada; esto generó que los ejidatarios comprendieran la relación ecológica de ambas especies y, en consecuencia, se comprometieron con la Semarnat a proteger a las aguilillas y a procurar su permanencia en la región.

El funcionario federal mencionó entre las acciones de sanación que se aplican a las aves de presa los métodos de rehabilitación conductual para motivar su independencia, de modo que reaprendan a atrapar su alimento y a rehuir ante la presencia humana, como les es natural.

Acerca de los pequeños mamíferos que están muy habituados a convivir con personas, explicó que en estos casos los CIVS buscan cambiar hábitos de mapaches, hurones, coatís y zorras, aunque esta situación también se presenta en iguanas, tortugas y otros reptiles.

Llamó a tomar conciencia de que adquirir animales silvestres es una responsabilidad tanto del vendedor como del comprador, por lo cual los compradores deben cerciorarse de que los ejemplares provienen de criaderos autorizados que deben expedir los documentos que avalen su adquisición y contengan las instrucciones para el cuidado y la preservación de las mascotas, ya que al no ser propias del entorno urbano y desconocer sus requerimientos terminan deshaciéndose de los mismos o les causan severos daños.

 

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