Lima, 4 jul.- La Confederación General de Trabajadores de Perú (CGTP) lamentó hoy la muerte de tres manifestantes en una protesta en la región norandina de Cajamarca y llamó al Gobierno a cesar la represión y asumir el diálogo.
La central expresó sus condolencias al pueblo de Cajamarca y calificó como asesinato las muertes registradas ayer en la provincia cajamarquina de Celendín, en incidentes con 21 civiles, policías y soldados heridos.
Atribuyó lo sucedido al incremento de la represión en la región norteña, ante el rechazo de la población al proyecto minero Conga, avalado por el Gobierno y motivo de una huelga regional que hoy cumple 35 días.
El pronunciamiento de la CGTP anota que las tres muertes elevan a 15 el número de fallecidos en protestas desde el inicio del mandato del presidente Ollanta Humala, hace casi un año.
Los nuevos decesos «demuestran que la estrategia de gobierno sigue apostando por la criminalización de la protesta y la declaración de estados de emergencia» como el decretado anoche en Celendín, Bambamarca y Cajamarca, la capital regional, afirma.
El gobierno y el presidente regional de Cajamarca, Gregorio Santos, se culpan mutuamente de los sangrientos sucesos de la víspera, en los que se registraron destrozos en locales públicos y fueron destruidos varios vehículos.
La declaración de la central obrera añade que las medidas represivas apuntan al continuismo de una política económica que privilegia los intereses de grupos económicos también favorecidos bajo gobiernos anteriores.
Reitera su respaldo a la lucha del pueblo de Cajamarca e insta al Gobierno a asumir el diálogo como medio para solucionar el conflicto en torno a Conga, diferendo que tiende a agravarse, y ratifica su convocatoria a una jornada nacional de lucha para el 12 de julio.
La protesta se desarrollará en Lima y otras ciudades y exigirá al presidente Humala el cumplimiento de sus promesas electorales, además de medidas efectivas contra la corrupción, la inseguridad ciudadana y el alza del costo de vida.









