Entren santos peregrinos, peregrinos, reciban este rincón; que aunque es pobre la morada, la morada, os la doy de corazón, fue el canto que entonaron adultos mayores y sus acompañantes en la Casa del Jubilado Universitario de la BUAP, para dar la bienvenida a las fiestas decembrinas, con su tradicional Posada Navideña. Luego de pedir posada, María Elena Solano Hernández, directora de esta dependencia, resaltó que esta celebración tuvo como intención recordar el peregrinaje de María y José desde su salida a Nazaret hasta Belén, donde buscaron un lugar para alojarse y esperar el nacimiento del niño Jesús.
Fue de esta manera como alumnos de los talleres de esta unidad gerontológica universitaria, arrullaron al niño Jesús y lo acostaron en el nacimiento, que fue colocado en el patio.
Durante la celebración, quienes cursan los talleres de música, danza árabe y ballet folclórico, deleitaron a los asistentes con canciones navideñas y villancicos en francés e inglés.
Por su parte las practicantes del taller de hawaiano también realizaron dos demostraciones de esta danza, con música navideña y un gran atuendo.
El público, amenizado con estos cánticos y bailes, reanimó su espíritu religioso y se mostró lleno de emoción, alegría y amistad.
Asimismo los asistentes disfrutaron del tradicional ponche, bocadillos y aguinaldos, que fueron repartidos durante esta festividad.
Al finalizar la Posada Navideña, Solano Hernández agradeció la participación de todos los asistentes y dijo que una vez más la Casa del Jubilado demuestra el compromiso que tiene con la comunidad poblana.








