La Benemérita Universidad Autónoma de Puebla y la Universidad Complutense de Madrid (UCM), tienen una visión que más allá de impartir un curso a través de la Escuela Complutense Latinoamericana (ECL), buscan establecer lazos para colaboraciones posteriores y ser además de un foro de debate de nuevos conocimientos, un medio de interacción y formación de personal, así como de ideas, destacó Eduardo Fernández Cruz.
El profesor de la UCM, quien imparte La nueva medicina preventiva y predictiva; vacunas y epidemiología genética, en la Facultad de Medicina de la BUAP, como parte de la oferta de la ECL, presentó a los asistentes la manera de cómo generar vacunas para utilización profiláctica frente al VIH y las posibilidades de obtener una que fuese eficaz a la hora de proteger a la población contra el virus.
“Esta mañana hemos presentado datos de última generación importantes en relación de cuáles son esas formas de inducir esa inmunidad que permita a la persona a la que se inmuniza, generar mecanismos que impidan que el virus se establezca en el organismo, se multiplique y eventualmente ya no produzca la enfermedad, ni mate al individuo”, explicó.
Admitió que después de 20 años de investigación, aún no existe una vacuna que haya superado el 50 por ciento de protección y aunque algunas tienen efectos positivos, no se puede afirmar que serían seguras a la hora de hacer una inmunización de masas.
El también profesor en jefe del Servicio de Inmunología Clínica del Hospital Universitario, Gregorio Marañón de Madrid, señaló que el 99.9 por ciento de fracasos en investigación, han demostrado lo difícil de encontrar una vacuna frente a un retro virus que se encarga de destruir el sistema inmunológico de forma eficaz y que tiene una batería de elementos que son sus propios genes y formas de inmunización.
“Hemos aprendido que no solo se trata de bloquear entradas de virus ya sea a través de la vía sexual, de contagios por sangre contaminada o por vía neonatal, sino lo difícil que es conseguir que esa infección no progrese”.
Dijo que los avances e investigación consisten en conocer las estrategias del diseño de vacuna, que permita introducir elementos dirigidos no solo a bloquear la entrada, sino a potenciar respuestas inmunológicas que son bloqueadas por el virus.
“Si somos capaces de estimularlas a través de la vacunación e inmunización de forma gradual, podrían generar esa inmunidad que se necesita para evitar que tras el contacto, el virus no penetre en las células, o que de hacerlo se destruya como sucede con otros virus”.









