
Un batallón la fuerza naval mexicana se instaló en la estación migratoria Siglo XXI en Tapachulas, Chiapas, como refuerzo de la policía federal luego de una pelea entre africanos y haitianos.
Ambos grupos ingresaron a territorio mexicano con la meta común de llegar a Estados Unidos pero hubo fricción entre ellos y fuertes conatos de enfrentamiento, por lo cual tuvo que intervenir la policía federal hasta esta mañana que llegó un batallón de la Armada.
Los nuevos efectivos ingresaron posteriormente a la estación migratoria que está llena de tiendas de campaña en las que acampan familias enteras de haitianos y donde también fueron alojados africanos que hacen un enorme, costoso y angustiante recorrido desde sus países de origen hasta América, para llegar a Tapachula e iniciar desde allí un último tramo hacia la frontera con Estados Unidos que pocas veces logran concretar.
Al lugar también ingresó un autobús turístico con agentes migratorios para subir a centroamericanos que serán deportados hoy pues, de uno u otro modo, por aire y tierra, el gobierno de Andrés Manuel López Obrador no ha dejado ni un solo momento de expulsar a extranjeros sin papeles que ingresan al país por la frontera con Guatemala.
En casas y portales en los barrios vecinos a la estación migratoria, decenas de familias haitianas y de origen africano rentan espacios mientras esperan respuesta a sus solicitudes de refugio o la regularización migratoria.
Según autoridades de Chiapas, el viernes por la tarde hubo lluvia y los haitianos se quejaban de que hubo favoritismo para los africanos en la ayuda para capear el temporal, y se lanzaron a protestar ante la pequeña oficina del Instituto Nacional de Migración, aunque los policías antimotines, con sus escudos, se mantuvieron a distancia.
La situación al parecer sigue tensa y según autoridades locales, la presencia de marinos y policías tiene solamente un carácter disuasivo, no represivo.









