El Senado aprobó hoy en lo general el tercer dictamen de legislaciones secundarias sobre energía, el cual expide las leyes de las empresas Petróleos Mexicanos (Pemex) y Comisión Federal de Electricidad (CFE).
El paquete de medidas fue avalado por 89 votos a favor y 27 en contra, y se discute ahora en lo particular durante una sesión que podría extenderse hasta la madrugada.
La minuta, impulsada por el gobernante Partido Revolucionario Institucional y el conservador Partido Acción Nacional (PAN), determina las reglas para que Pemex y la CFE se conviertan en empresas productivas del Estado, como se estableció en la reforma energética de 2013.
De acuerdo con lo avalado, ambas compañías tendrán autonomía en su administración y operación, al tiempo que contarán con un régimen especial de remuneraciones tanto para directivos como para trabajadores.
Aspiramos a convertirlas en eficientes y competitivas, expresó en tribuna la panista Mariana Gómez al defender el dictamen, según el cual Pemex y la CFE se regirán por los principios de una empresa privada.
Pero los partidos de la Revolución Democrática (PRD) y del Trabajo, ambos de izquierda, se oponen a las modificaciones porque consideran que equivalen a desmantelar instituciones claves para el país.
En este dictamen, el tercero de los cuatro a analizar, se anula el plan de negocios quinquenal que había propuesto el Ejecutivo y se cancela la Estrategia Nacional de Energía, no hay una visión de largo plazo, no hay Pemex ni CFE para después, expresó la perredista Dolores Padierna.











