Published On: Sáb, Ago 13th, 2022

Autos quemados en Celaya y Juventino Rosas, Guanajuato

Operativos de la policía estatal de Guanajuato desataron la reacción violenta de presuntos sicarios en los límites de Celaya y Juventino Rosas, donde se han registrado narcobloqueos en represalia contra fuerzas de seguridad.

Reportes preliminares señalan que un helicóptero de la Secretaría de Seguridad Pública del estado dio seguimiento a supuestos criminales y, como respuesta, se desató la quema de vehículos.

Pero medios locales señalan que durante la tarde se suscitó un enfrentamiento desde San Roque, donde civiles armados atacaron a personal de las Fuerzas de Seguridad Pública del Estado en la carretera que conecta Celaya con Juventino Rosas.

De ello se derivó una persecución y los presuntos agresores arrojaron estrellas metálicas sobre las vialidades, conocidas como ponchallantas en zonas de Comonfort y Salvatierra. Los operativos se extendieron hasta Yustis y San Cayetano.

Una camioneta tipo RAM fue incendiada en la colonia Río Grande, en el municipio de Juventino Rosas. Presuntamente, en el tramo hacia Escobedo había otra unidad atacada en las mismas condiciones. Mientras que en la comunidad de Urireo también se obstaculizó la vía con un automotor en llamas.

Los agresores también intentaron quemar un vehículo en el Libramiento de Comonfort, sobre la carretera hacia San Miguel Allende, pero esas acciones fueron interrumpidas y el auto quedó con las puertas abiertas.

La región donde han ocurrido los eventos de este 12 de agosto es controlada por el Cártel Santa Rosa de Lima y se presume una captura de relevancia contra este grupo delincuencial, incluso, contra un supuesto jefe de sicarios.

Usuarios de redes sociales alertaron a sus vecinos y automovilistas que circulaban por la zona, mientras otros captaron las ponchallantas. Al sitio arribaron bomberos para extinguir el fuego que consumía la parte frontal de la camioneta tipo pick up.

En fotografías y videos difundidos se observa la consternación y el temor de los pobladores que ven desde la distancia mientras los automotores arden alzando columnas de humo. Además, también se reportaron agresiones contra reporteros locales por parte de la policía municipal de Celaya.

Según el medio Ágora Guanajuato, los uniformados obstaculizaron el trabajo de la prensa, pues el comunicador Miguel García fue despojado de su teléfono celular, con el cual registraba los operativos. Mientras que la periodista Ave Guevara fue tomada del cuello y golpeada.

Parte de los ataques se consignaron en una transmisión en vivo vía Facebook que se vio interrumpida de forma intempestiva. La reportera relataba lo que sucedía cuando vio actitudes hostiles de los agentes municipales y alcanzó a decir que era atacada, pero entonces cesó el enlace en la red social.

Ni la Secretaría de Seguridad Pública de Guanajuato ni autoridades de Celaya han reportado mayores detalles sobre el saldo o las detenciones logradas en los operativos. Aunque los pobladores han criticado la nueva embestida de la semana.

Apenas el pasado 9 de agosto el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) desató un caos similar por intervenciones del Ejército en Ixtlahuacán del Río. Las represalias se registraron en León, Irapuato, Celaya y la capital del estado del Bajío.

Los sicarios del Grupo Elite incendiaron más de 25 tiendas de conveniencia y otros locales en respuesta al enfrentamiento para interrumpir la narcoreunión que sostenían Ricardo Ruiz Velasco, el Doble R, y Gerardo González Ramírez, el Apá, lugartenientes del CJNG que escaparon sin mayores consecuencias.

Por estos hechos hubo 11 detenidos que se dedicaron a sembrar el terror durante la noche con la quema de tiendas Oxxo y narcobloqueos. Presuntamente, se trató de una respuesta para presionar ante posibles detenciones de los cabecillas del CJNG.

Pero cuando todo volvía una relativa calma en Guanajuato, nuevamente se incendiaron las alertas con la clásica estrategia de los criminales para mostrar su estado de fuerza, bloquear la llegada de refuerzos o tratar de liberar a quienes ya están asegurados, al tiempo de impedir que las acciones alcancen a más operadores.