«Hemos estado haciendo llamados a las autoridades gubernamentales y eclesiásticas para lograr una solución pronta y definitiva al conflicto que existe en San Bernardino Chalchihuapan; sin embargo, ambas autoridades se han visto rebasadas. En lugar de vigilar que se cumplan, contribuyen al rompimiento de acuerdos», afirmó Rosendo Morales Sánchez, líder de Antorcha Campesina en Santa Clara Ocoyucan.
«Creemos que el problema se soluciona construyendo un nuevo templo, para quienes hoy no se quieren separar de la Iglesia de San Bernardino –sostuvo-, el problema es que el gobierno estatal no le ha querido entrar en serio a solucionar el problema».
Mariano Saavedra Canseco explicó que Antorcha está llamando a que haya paz, pero que las autoridades parecen empecinadas en hacer que la bomba de tiempo explote. Por ejemplo, dijo, «el 11 de noviembre pasado, cuando a fuerza querían ofrecer misa en el salón en disputa, el gobierno estatal reanimó el conflicto, que estuvo a punto de las agresiones físicas. Nosotros les dijimos que abrir el salón a la fuerza no era la solución y que lo único que iban a lograr era un baño de sangre, pero a fuerza fueron y trataron de abrir el salón. Finalmente no pasó a mayores, debido a la oportuna intervención de los compañeros antorchistas».
«Notamos que tanto los ricos separatistas, apodados «Los del salón», y que son apoyados por el edil perredista José Cuaute Varela, como el gobierno del estado, tienen interés en reabrir el templo de Guadalupe, lo cual es alarmante para nosotros, por lo que continuaremos insistiendo a las autoridades que su intervención sea atinada y expedita», agregó Saavedra Canseco.
Al respecto Rosendo Morales señaló que «si alguna parte intentara nuevamente abrir el edificio en disputa, sin considerar el clima de tensión que se vive en San Bernardino Chalchihuapan, se podría presentar un problema mayúsculo en la comunidad».
Incluso, continúo el líder antorchista capitalino, la solución llegaría pronto si se actuara en consecuencia a la propuesta de los fieles de la Iglesia de San Bernandino, -que son mayoría- al adquirir un predio para la edificación de un nuevo templo al cual podrían asistir los inconformes, que son los caciques de la comunidad.
Hace unas semanas, dijo, en una mesa de diálogo, el Gobierno del estado y las autoridades eclesiásticas pactaron que el inmueble en disputa permanecería cerrado y bajo resguardo de la policía hasta lograr una solución.
Finalmente, aseguraron que si la Arquidiócesis y la Secretaría de Gobierno, que encabeza Fernando Manzanilla Prieto, actúan de manera oportuna y responsable, se podrá llegar a una solución que beneficie a ambas partes.










